Pediatra En Casa DR. LUIS RUIZ PEDIATRA Guatemala

Archive for febrero 2008

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¿Qué es?
Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres de recién nacidos es el reflujo gastroesofagico. Éste es el retorno involuntario del contenido del estómago hacia el esófago, que en ocasiones llega hasta la boca, provocando regurgitación o vómitos en los menores.

En los casos más severos, el reflujo provoca daños en la mucosa que reviste las paredes del esófago, lo que deriva en esofagitis u otros problemas mayores, como úlcera. También puede pasar a las vías respiratorias.

Los niños prematuros y aquéllos que son sometidos a cirugías esofágicas para corregir alguna malformación al nacer, están más propensos a esta afección.

En algunos niños, los episodios de reflujo son seguidos por algunos segundos de apnea (cese de la respiración).

Término médico: Reflujo gastroesofágico (RGE)

¿Por qué se produce?

 

La zona en que el esófago se une con el estómago se denomina cardias, y posee un músculo circular llamado esfínter esofágico inferior. Cuando se ingiere comida, este músculo se abre para dejarla pasar hacia el estómago, y en condiciones normales, posteriormente se cierra, para que se inicie la digestión sin que el ácido gástrico ni el alimento se devuelvan al esófago.

Cuando este esfínter falla, se produce el reflujo. Sin embargo, es importante distinguir entre reflujo fisiológico y patológico.

Es común que en sus primeros meses de vida, los niños tengan episodios de reflujo y regurgiten parte de la leche, lo que se considera normal. En la mayoría de los casos, esta deficiencia se debe a una inmadurez neurológica, que generalmente se supera al año y como máximo, a los cuatro años de edad. Se trata de un reflujo fisiológico, que se controla con medidas especiales de alimentación y de postura, según lo indique el pediatra.

Sin embargo, el reflujo se transforma en una patología cuando los episodios son frecuentes o abundantes, ya que el paso constante del ácido gástrico hacia el esófago y garganta provoca una serie de complicaciones digestivas, respiratorias y de nutrición. Estos casos deben tratarse con medicamentos y en situaciones extremas, con una intervención quirúrgica.

Complicaciones

 

Esofagitis: se produce por la acción de los ácidos gástricos en el esófago.

Afecciones respiratorias (sinusitis, bronquitis, neumonía, entre otras) cuando parte del reflujo pasa a las vías respiratorias.

Laringitis: la laringe se irrita por el contacto con ácidos gástricos.

Otitis: el reflujo produce alteraciones del ritmo respiratorio, las que a su vez, alteran la ventilación normal de los conductos que unen a la nariz y la laringe con el tímpano. Ello pude derivar en una infección.

Deficiencias de peso y talla: la devolución de alimentos hace que el niño tenga carencias nutritivas, las que se manifiestan en desnutrición y en algunos casos, retardo del crecimiento.

¿Cuándo sospechar que el reflujo es patológico?
• Cuando los vómitos son frecuentes, abundantes y explosivos o con sangre.
• Si el bebé no aumenta de peso
• Cuando los episodios de reflujo se acompañan de llanto o irritabilidad (a causa del dolor)
• Si ocasiona problemas para dormir
• Ante evidente dificultad para tragar y manifestaciones de dolor.
• Afecciones respiratorias que pudieran estar provocadas por la aspiración del reflujo.

No es necesario que se presenten todos estos síntomas para comenzar a sospechar que se está en presencia de un reflujo patológico.

Diagnóstico
En los menores de un año, cuyo estado de salud es sano, pero tienen regurgitaciones y vómitos tras las comidas o tomas de leche, no es necesario practicar exámenes especiales, sino que simplemente indicar medidas paliativas, puesto que se considera un reflujo fisiológico.

Si a pesar de ello, no se detecta ninguna mejoría o existen sospechas de daño esofágico, se recurre a diversos exámenes para determinar si se trata de un reflujo patológico que requiera de un tratamiento más complejo.

Algunos de los exámenes más comunes son:

Estudio radiográfico con medio de contraste: ESOFAGOGRAMA se trata de observar por medio de radiografías si hay presencia de reflujo en el esófago. Para ello, se le da de beber al menor una fórmula líquida especial, que contiene un medio de contraste que puede verse claramente en la radiografía. No obstante, el procedimiento no es determinante para diagnosticar un reflujo gastroesofágico patológico si no hay otras evidencias, puesto que el paso de contenido gástrico hacia el esófago podría producirse como consecuencia de la manipulación del menor durante el examen.

Medición del PH esofágico: consiste en registrar la acidez (Ph) del esófago durante 24 horas, por medio de la instalación de una sonda. Requiere hospitalización del menor.

Manometría esofágica: medición de la presión de los esfínteres esofágicos superior e inferior.

Endoscopía: para verificar el diagnóstico de esofagitis.

Cintigrafia: para detectar la presencia de reflujo hacia los pulmones. Este se practica cuando se sospecha que el reflujo es la posible causa de neumonías frecuentes.

Medidas paliativas y tratamientos

En la postura
El niño no debe dormir de espalda, puesto que corre riesgo de asfixia o aspiración del reflujo. Lo ideal es que lo haga recostado sobre el lado izquierdo y más bien con la cuna levantada. Según la gravedad del caso, se debe aumentar la verticalidad de la posición. Generalmente se recomienda inclinar la cuna en 60 grados.

En la dieta
Reducir el contenido de leche o alimento de cada toma, estableciendo más tomas al día, a modo de compensar la cantidad.
También existen fórmulas lácteas antireflujo que sustituyen a las tradicionales. Son más espesas, lo que favorece su correcta digestión, pero tienen el inconveniente de que el niño debe tomarlas con un chupete de orificio grande, con el riesgo de tragar aire y regurgitar.
En los niños mayores, se restringen las grasas y todo alimento irritante, como plátano, café, chocolate.

Medicamentos
Comúnmente se utilizan inhibidores de la secreción de ácido, para reducir el daño de la mucosa esofágica por la exposición a las secreciones gástricas.
También se utilizan drogas que estimulan la musculatura del tracto intestinal, facilitando y acelerando el proceso de digestión.

Cirugía
Cuando todos los tratamientos son ineficaces, se recurre a la cirugía, que se reserva sólo para los casos extremadamente severos. Consiste en estrechar la apertura del esfínter esofágico inferior

Son muy pocos los niños que pasan la lactancia sin sacar nunca alguna que otra pequeña bocanada de leche, es decir, regurgitándola. Para referirse a este hecho, las madres no emplean la incómoda palabra “regurgitación”, pero tampoco dicen que el niño “vomita” sino que “devuelve”, optando por un sinónimo más suave que da ya una idea de la diferencia que hay entre vomitar y regurgitar: el vómito es la expulsión activa, brusca y molesta del contenido gástrico, habitualmente en una sola tanda, casi siempre precedida de nauseas; mientras que al regurgitar se van devolviendo repetidamente y con poca fuerza pequeñas cantidades de leche, sin aviso ni incomodidad. ¿Porque regurgitan tanto los niños menores de seis meses?

Las regurgitaciones son normales en los bebés, debido a una conjunción de factores que se dan en ellos: – Inmadurez del mecanismo valvular de cierre de la entrada del estómago: La musculatura del esófago, el ángulo con que aborda el estómago, y el diafragma que rodea esa zona son los tres elementos que se oponen al retroceso de los alimentos que llegan al estómago, y que nos permiten estirarnos e incluso hacer movernos mucho sin que salga la comida por la boca. Todos ellos son aún ineficientes en el bebé, lo que explica la facilidad con que se produce el reflujo de su contenido.

– Postura horizontal: Mientras no comienza a sentarse y la fuerza de la gravedad ayuda a vaciar el estómago, su contenido está continuamente poniendo a prueba un mecanismo de cierre inmaduro. – Alimentación líquida: Lógicamente, cuanto menos espeso sea el contenido del estómago, más fácil será que refluya. En general, los niños criados al pecho tienen menos tendencia a regurgitar, porque la leche materna se digiere mejor y más rápidamente que la artificial. Solo saber esperar

Es, por tanto, normal que los bebés regurgiten, especialmente al eructar o cuando se les está cambiando; si eso no les impide ganar peso ni hay ningún síntoma sospechoso, basta con esperar el paso del tiempo, que traerá alimentos sólidos, mayor verticalidad y un cierre de la boca del estómago más eficiente. En todo caso, para disminuir los episodios será útil: – Procurar que el niño trague poco aire, alimentándole sin apuros, y que lo expulse bien, ayudándole a eructar en posición vertical.

– No aumentar excesivamente el volumen de los biberones con la pretensión de espaciar las tomas. – Manipularles con cuidado después de comer. Cuidado con el palmoteo muy efusivo.

 ¿Cuando es anormal?

 Sin embargo, las regurgitaciones excesivas pueden causar problemas, en ocasiones graves, y entonces se dice que el bebé padece una enfermedad por reflujo gastro-esofágico –o, más brevemente, un reflujo-, pues aunque al regurgitar siempre existe un retroceso o reflujo del alimento, se suele reservar ese nombre para cuando ocasiona trastornos.Sus manifestaciones más frecuentes son:

 Insuficiente aumento de peso: no siempre fácil de valorar, pues también los niños con reflujo pueden ser delgados por naturaleza, pero, desde luego, el pediatra siempre vigilará estrechamente la curva de desarrollo de un niño con reflujo importante.– Llanto: al regurgitar, el ácido del estómago irrita la mucosa del esófago y como pueden tener reflujo sin llegar a devolver, éste es un diagnóstico siempre posible en los bebés que están continuamente inquietos y llorando.

– Anemia: la irritación del esófago puede producir erosiones cuyo sangrado, escaso pero pertinaz, acaba por causar una anemia.

– Tos, bronquitis y asma: en niños con bronquios sensibles, el reflujo pude causar crisis de asma por mecanismos reflejos; además, algunos bebés pueden aspirar pequeñas cantidades de leche, a veces microscópicas, que causarán la consiguiente sintomatología respiratoria, especialmente crisis de sofocamiento o tos.


¿Cómo se llega al diagnostico?

El diagnóstico puede hacerse por medio de exámenes radiológicos con papilla de contraste, visualización directa por endoscopia, estudios manométricos y, aunque cada uno tiene sus ventajas e indicaciones, el método más preciso es la “ph-metría esofágica”, en la que manteniendo una sonda capaz de medir el ph o acidez en el esófago del niño, se determina la frecuencia y duración de los episodios de reflujo que sufre.

 


¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento incluye los siguientes puntos:
Postura

Las recomendaciones han ido variando a lo largo del tiempo. Al principio se prefería que estuvieran sentados continuamente, confiando en el efecto de la gravedad, pero esto dio poco resultado y se pasó a mantenerles boca abajo con la cabeza más alta que los pies, sujetos con un arnés para impedir que resbalaran. Actualmente parece mejor acostarles sobre el lado izquierdo, aunque algunos especialistas combinan esta posición lateral con la inclinación del anterior método, levantando a la vez la cabecera de la cuna.Alimentación

Además de evitar los gases, cuidando de que traguen pocos y los expulsen bien, se procura que las tomas sean lo más pequeñas y frecuentes que resulte posible. Si están con lactancia artificial, se deben usar leches especiales o espesar las normales con harinas de cereales, tratando de que una mayor consistencia disminuya su reflujo.Fármacos

El pediatra puede recetar un “procinético”, que estimula el vaciado del estómago, y medicamentos para bloquear la secreción de ácidos o neutralizarlos, protegiendo así la mucosa del esófago.

Cirugía

Excepcionalmente, sólo cuando con tratamiento médico no se resuelven los problemas del bebé, es preciso recurrir a técnicas quirúrgicas para lograr un mecanismo valvular que se oponga al reflujo.

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PADRES DE FAMILIA

 Esta es una presentación de algunos de mis Pacientitos que he tenido la Bendición de captar con mi cámara, y tener en el album eterno de mi Clínica.

Si su hijo o hija no aparecen, favor enviarme una fotografia. Con gusto los agregaré a la Presentación de “Nuestros Pequeños Tesoros”.

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Cuantos de ustedes no me han preguntado en mi consultorio

¿Cuántas HORAS DE DORMIR MI HIJO NORMALMENTE?

¿QUÉ HAGO PARA QUE SE DUERMA PORQUE  SE DUERME MUY TARDE?

Les diré que el sueño constituye una parte importante de la vida de su hijo o hija. Los trastornos del sueño son frecuentes en los niños pequeños y aunque la mayoría de las veces no son graves si producen molestias en las familias. Es conveniente conocer algunas características del sueño infantil, establecer criterios para que no existan alteraciones y reconocer cuando se debe consultar al pediatra.

SUEÑO NORMAL      

El recién nacido (menor de 1 mes de vida), tiene un ritmo de sueño más corto que el del niño mayor o el adulto. Es decir, los ciclos de sueño-vigilia se producen varias veces en un día hasta que a los 4-6 meses este ritmo de sueño-vigilia se hace cada 24 horas (ritmo circadiano). El niño de pocos meses tiene primero un sueño activo (movimientos de ojos, algún ruidito, gestos en la boca, movimientos de extremidades) y este es seguido de un sueño tranquilo. A partir de los 4-6 meses las fases del sueño se van pareciendo a las del niño mayor y el adulto donde primeramente hay cuatro fases de sueño equivalentes al sueño tranquilo y una fase de movimientos rápidos de los ojos que corresponden al ensueño, es decir, al sueño que podemos recordar si nos despertamos en ese momento.      Es muy importante saber que durante el sueño normal todos los niños (y adultos) tienen despertares, generalmente breves, que se continúan sin darnos cuenta con el sueño. En ocasiones son más prolongados y el niño se da cuenta que está despierto y puede reclamar los elementos que le facilitan conciliar el sueño.      La cantidad de horas de sueño de los niños depende de la edad y presenta variaciones individuales. Como referencia podemos establecer: 

EDAD SUEÑO NOCTURNO (HORAS) SIESTAS (HORAS) HORAS TOTALES DE SUEÑO
1 MES 8.5 8 16.5
6 MESES 10.5 4 14.5
12 MESES 11 2.5 13.5
DOS AÑOS 11 2 13
CUATRO AÑOS 11 0 11
OCHO AÑOS 10 0 10
DOCE AÑOS 9 0 9
DIECISEIS AÑOS 8 0 8

ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA EL SUEÑO DE LOS NIÑOS      

Establezcan siempre rutinas desde que el niño es pequeño: baño, cena o toma de pecho o pachita o biberón de la noche, continuar con un periodo de intercambio afectivo y juego fuera del dormitorio y acostarle al niño para que se duerma. No se debe acostarle dormido, acunándole, permitiendo que toque el pelo de la madre o permaneciendo junto a el o ella hasta que se duerma. (Debe recordarse que el niño reclamará esos vínculos, dependientes de la presencia de un adulto, normalmente la madre, para quedase nuevamente dormido si tiene despertares prolongados). Una vez que se coloca en su cuna se debe despedir del niño brevemente y con absoluta normalidad. Es conveniente que en su cuna tenga móviles, peluches y otros objetos que no supongan riesgo para los niños y que sirvan de vínculo para dormirse nuevamente si tiene despertares prolongados.      No se preocupe si su niño de pocos meses se queda dormido tras la toma. Acuéstele con normalidad, es casi seguro que no tendrá trastornos del sueño por esta causa. Si tiene más de tres o cuatro meses de edad, se despierta muchas veces por la noche y mama muy poco o toma poco biberón es posible que haya establecido el chupeteo del pezón como vínculo para quedarse dormido. Si sospecha esto consúlteme en la próxima cita y analizare su caso.      Si su hijo o hija tiene cólicos debe atenderle sin someter al bebé a estímulos diferentes cada día. Muchos de los niños con cólicos tienen trastornos del sueño cuando son mayores porque los padres no saben que este es un problema transitorio, no más de tres meses, y siguen atendiendo frecuentemente al niño ante cualquier ruidito o movimiento normal que haga durante la noche. Si su hijo o hija han tenido cólicos y a partir del tercer o cuarto mes siguen con dificultades para dormir, requiriendo la presencia de los padres, debe consultar a su pediatra.      Acueste al niño o niña en una habitación a una temperatura adecuada (17-20ºC), respetando las normas de prevención de la muerte súbita.      No es aconsejable que los niños duerman con los padres en la misma cama pues existe riesgo de muerte por sofocación.      A partir de los 3-4 meses es conveniente que el niño duerma en su habitación si es posible. De no serlo, es recomendable establecer mediante algún separador el espacio del niño en la habitación de los padres.

TRASTORNOS MÁS FRECUENTES DEL SUEÑO DE LOS NIÑOS

INSOMNIO POR HÁBITOS INCORRECTOS:      Es la causa más frecuente. Son niños que se despiertan asiduamente por la noche y reclaman la presencia de los padres para dormir de nuevo.      El tratamiento consiste en reeducar al niño. No hay que recurrir a somníferos ni tranquilizantes y los resultados son muy buenos. La prevención de este trastorno tan frecuente se de establecer poniendo en práctica las recomendaciones para un sueño adecuado.  

SONAMBULISMO      El niño sonámbulo se levanta de su cama y permaneciendo dormido hace actividades que pueden ser habituales. La edad más frecuente de aparición es entre los 4 y 8 años y se resuelve espontáneamente en la adolescencia.. La fiebre, la falta de sueño y algunos medicamentos actúan como factores pre-disponentes. Se debe consultar para establecer estrategias que eviten riesgos en estos niños.

BRUXISMO      Consiste en el rechinar de dientes durante el sueño. No es sinónimo de presencia de parásitos (lombrices). En ocasiones hay que consultar a un ortodoncista para que evite el desgaste de las piezas dentales.

SOMNILOQUIA      Se trata de la emisión de palabras durante el sueño. No constituye ningún problema y no requiere tratamiento.

TERRORES NOCTURNOS       Suelen aparecer a primeras horas de la noche. El niño está agitado, llora, grita, suda y se percibe que está angustiado. En los terrores nocturnos, muy frecuentemente, el niño no recordará nada de lo que le ha causado ese malestar, por tanto no se les debe interrogar esperando que nos cuenten lo sucedido. Si insistimos no generaremos más que confusión. Hay que diferenciarlo de las pesadillas, que se producen más frecuentemente al final de la noche, y donde el niño puede contarnos lo que ha vivido en el sueño (ensueño). Los terrores nocturnos afectan a un 3% de los niños, principalmente entre los 4 y 12 años, se resuelven espontáneamente en adolescencia. Los terrores nocturnos pueden ser desencadenados por fiebre, falta de sueño y medicamentos que actúen a nivel del sistema nervioso central.

PESADILLAS      Son sueños con experiencia de miedo que generalmente despiertan. La pesadilla generalmente es un sueño largo que suele ocurrir en el último tercio de la noche. El niño se despierta, generalmente consciente, y suele ser capaz de contar lo que ha soñado. Las pesadillas son frecuentes (10-50% de los niños entre 3 y 6 años) y tienden a disminuir con la edad. Un grupo pequeño de niños continúa teniendo pesadillas más allá de la adolescencia y requieren psicoterapia.

DIFERENCIAS ENTRE TERRORES NOCTURNOS Y PESADILLAS 

  TERRORES NOCTURNOS PESADILLAS
MOMENTO DE LA NOCHE PRIMERAS HORAS ULTIMAS HORAS
CAPACIDAD PARA RECORDAR EL SUEÑO INFRECUENTE FRECUENTE Y DE FORMA DETALLADA
MOVIMIENTO DE BRAZOS Y PIERNAS, SUDORACIÓN, ETC MUY FRECUENTE INFRECUENTE
SI SE DESPIERTA ESTA CONFUSO ESTA ORIENTADO. CUENTA CON DETALLE EL SUEÑO

SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO      Las características de los niños con apneas (pausas respiratorias prolongadas) obstructivas del sueño son:      Pausas en su respiración, mayores de 6 segundos en niños pequeños y mayores de 10 segundos en niños mayores y adolescentes.      Ronquidos intensos.      Respiración con la boca abierta      Actividad intensa de músculos del tórax y diafragma para respirar. (El pecho se hunde)      Es muy común la presencia de amígdalas y vegetaciones aumentadas de tamaño.      Los síntomas más comunes durante el día son:      Irritabilidad, falta de concentración y dificultades escolares.      Comportamiento hiperactivo.      Somnolencia.      Cansancio.      Escasa ganancia de peso (y talla).      Dolores de cabeza por la mañana.      El síndrome de apnea obstructiva del sueño es también común en niños mayores y adolescentes obesos.      Es un problema grave que requiere estudio en una Unidad de Sueño. Siempre que se sospeche esta situación se debe consultar al pediatra, siendo recomendable grabar en vídeo el sueño del niño. El tratamiento suele ser quirúrgico (extirpación de amígdalas y vegetaciones). 

NARCOLEPSIA      Es una alteración infrecuente, de comienzo en la segunda década de la vida, con mayor incidencia a los 14 años caracterizada por somnolencia excesiva que le obliga a tener siestas frecuentes de corta duración (10-20 min.) que puede acompañarse de cataplexia (pérdida brusca de fuerza en brazos y piernas desencadenada por emociones fuertes sin perdida de conciencia, de escasa duración y recuperación completa) y de otros trastornos como son alucinaciones y parálisis del sueño.  

¿CUANDO CONSULTAR?

Siempre que el sueño del niño interfiera las actividades de la familia debe consultarse al pediatra pero los motivos que más frecuentemente generan consulta son:Necesita más de treinta minutos para quedarse dormido desde que se le acuesta.Despertares nocturnos reclamando la presencia de los padres.Terrores nocturnos.Pesadillas frecuentes.Somnolencia y cansancio durante el día. Falta de concentración e hiperactividad.Ronquido con pausas respiratorias prolongadas (apneas) acompañadas de trabajo para respirar durante el sueño.Sonambulismo.Narcolepsia 

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El tiempo y los programas de la televisión

La televisión se ha convertido en uno de los pasatiempos más importantes y de mayor influencia en la vida de los niños. Los niños almacenan todo tipo de información que reciben, sean de la escuela, de sus padres, de un cuento… y por supuesto, de la televisión. Por esa razón, el hábito de ver la tele todos los días esta despertando una gran preocupación por parte de muchísimos padres sobre la calidad de los contenidos que están siendo asimilados por sus hijos, como también sobre qué postura deben tener delante de sus hijos cuanto a la costumbre de ver la tele. La televisión es una fuente efectiva para la formación de actitudes, adquisición de habilidades y la formación del comportamiento del niño. Es un medio de socialización. Los niños ven a la tele para distraerse, reducir las tensiones, y obtener información. Además, hay niños que ven la tele porque desde muy temprana edad les fue impuesta y a ellos no les queda otro remedio. Los Padres deben conocer los programas infantiles que sus hijos ven cuando ellos no estan por trabajo o bien otras ocupaciones. No deja que la niñera o encargada manipule la televisión, ni que deje a los niños ver programas de adultos (vilencia, sexo, novelas, etc)

La televisión no es la niñera o maestra…

La televisión es la actividad líder de los niños. El tiempo que ellos dedican a la tele varía en función de la edad, sexo, clase social y está directamente relacionado con el tiempo dedicado por los padres. Así que los padres deben ser un ejemplo. No es justo achacar a un solo medio de difusión de información y de entretenimiento, lo que puede también ser culpa de muchos padres. Si en el ambiente del hogar los padres tienen la costumbre de ver la tele, seguramente los niños les seguirán. En muchos hogares, la televisión ejerce el papel de compañía, una especie de “niñera”. Hay que estar atentos al hábito de ver la tele de los niños. Es necesario conocer más profunda y particularmente su terreno, para evitar que nuestros hijos adquieran conductas agresivas, erróneas,… aprendidas por imitación. No se puede olvidar que nuestros pequeños están iniciando su formación y que todo lo que vean, escuchen, y vivan, pesará sobre todo.

 

Efectos emocionales e influencia de la violencia en la TV para los niños

 Según algunas publicaciones del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos, la violencia expuesta en la televisión lleva al niño a desarrollar conductas agresivas. Gran parte de esas conductas son aprendidas a través de la observación y retenidas por largos espacios de tiempo. O como en los últimos años se han tenido casos, de adolescentes que hieren y mantan a compañeros y maestros en escuelas secundarias. La TV surte efecto en las áreas emocionales del niño. Influye en sus intereses y motivaciones, y en su formación integral. Cuanto más violencia vea el niño en la tele, menos sensibilidad emocional él tendrá ante la violencia, y pasará a usar la agresión como respuesta a las situaciones conflictivas.

Aparte de eso la observación de escenas de dolor, horror y sufrimiento resulta en sentimientos que son descargados en forma continua durante o después de la observación de programas de contenido violento. De contenidos violentos se pueden llamar a las escenas que impliquen la destrucción, lesiones o daño (físico y/o psicológico) a personas, animales o cosas. La acción de los actores, los movimientos de la cámara, el ritmo del montaje y el desarrollo de la escena de violencia constituyen una desproporcionada fuerza de impacto en la televisión, hasta el punto de que, en mayor o menor grado, se pueda tomar por real lo ficticio.

Pero, quitando la violencia, los niños también pueden aprender algo positivo de la televisión. Algunos valores sociales como la cooperación, la amabilidad con los demás y también algunos aspectos relacionados con su escolaridad. Todo dependerá de la orientación y control que tengan de sus padres. También el amor por los animales y aspectos ecológicos, tan necesarios en las nuevas generaciones para salvar al planeta. Y de acuerdo a nuestras creencias, se puede aprender Valores morales y espirituales.

 

Controlar el tiempo y el tipo de información que reciben los niños de la televisión

 

De los 4 a los 5 años de edad, los niños establecen hábitos permanentes y características emocionales, a través de la imitación y la identificación. La imitación es consciente, pero la identificación es inconsciente y ocurre por la adopción de pautas de conducta y actitudes de personas significativas para él.

Por esa razón, es necesario estar vigilantes cuanto a los efectos de la televisión en el niño y específicamente cuanto a la violencia televisiva. Escenas violentas pueden generar conductas agresivas en los niños, por el simple hecho de aprenderlas e imitarlas.
Si los padres están de acuerdo con que sus hijos vean la televisión, primero deben estar seguros de que sus hijos tengan experiencias positivas con la tele.

Los Padres deben ser compañeros de su hijo, ayudando y guiando a los niños delante de la televisión

– Asistiendo los programas de telévisión con ellos.

– Eligiendo programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño.

– Poniendo límites a la cantidad de tiempo: no más que una o dos horas al día.

– Apagando la tele durante las horas de la comida y de los estudios.

– Apagando los programas que no les parezcan apropiados para su hijo.

– Evitando siempre los programas con violencia explícita. Las telenovelas, noticiarios, o dramas pueden causar sufrimientos innecesarios a un niño.

– Estimulando discusiones con sus hijos sobre lo que están viendo mientras miran a los programas juntos.

– Señalando el comportamiento positivo como la cooperación, la amistad, etc.

– Haciendo conexiones de lo que están viendo con situaciones reales o de estudio.

– Relacionando sus valores personales y familiares con los que ven en la televisión.

– Discutiendo con ellos sobre el papel de la publicidad y su influencia en lo que se compra.

– Estimulando al niño para que practique deportes, y se envuelva en pasatiempos y en estar con amigos de su misma edad.

– No permitiendo a niños con edad inferior a los 2 años a que miren la televisión.

– Grabando programas de calidad para verlos en otro momento.

– Bloquee los canales nocivos para los niños. Solamente encender la tele para mirar algún programa específico.

– Creando el hábito de apagar la televisión cuando se termina el programa.

– Evitando a los dibujos animados que muestren a sus personajes sufriendo. Eso es muy común en las grandes películas de dibujos animados, en las que el niño se angustia al identificarse con el personaje. No hay evidencia de beneficios en que un niño sufra al ver una película infantil.
– Haciéndoles saber que los personajes en las películas son desempeñados por actores y no por personas reales.

 

Televisión sín límites no es lo ideal

 

Cada vez los niños pasan más tiempo delante de la televisión. De hecho, la televisión en España se ha convertido en la primera alternativa de ocio infantil: el 30% de los niños, según una investigación del Instituto de Creatividad e Innovaciones Educativas de la Universidad de Valencia, afirma que lo primero que hacen nada más llegar a casa es encender la televisión, un porcentaje que queda muy por encima de los que escuchan música (13%), leen (10%), o juegan con sus hermanos o amigos (18%). Puede volverles antisociales.

– Los niños entre 4 y 12 años pasan al año 960 horas en el colegio: prácticamente las mismas horas que ante el televisor.

– En España, 750.000 niños ven TV después de las 10 de la noche y 20.000 después de las 00:00.

– Del tiempo total que pasan los niños viendo televisión solamente un 25% corresponde a programas infantiles.

– Dos de cada tres padres españoles reconocen abiertamente a los encuestadotes del CIS que no controlan lo que ven sus hijos.

– Sólo el 30 por ciento de los padres españoles ven siempre o casi siempre la TV con sus hijos.

– El 31,3% de los niños entre 4 y 12 años tienen televisor en sus cuarto.

– En países como Guatemala o Centro América, el niño esta acostumbrado a ver Televisión por cable, exponiendose a canales supuestamente infantiles, con programas por la tarde y noche, con contenidos de adultos. De lo contrario los padres acostumbran ver telenovelas o noticias con sus hijos pequeños y adolescentes, sin percatarse que estos transmiten escenas violentas o difíciles de captar en su totalidad por el proceso mental de su edad, llegando a casos extremos de que niños principian con TERRORES NOCTURNOS, PESADILLA O ENURESIS (orinarse en la cama).

Y en otros casos, los anuncios que aparecen en canales infantiles, son un bombardeo de mercadotecnia para convertirlos en futuros compradores, esto es Consumismo proyectado, a compara alimentos y juguetes.

Guía para educar los niños 

Para ver la televisión y entenderla, hay que conocerla. Aprende a verla y enseña a tu hijo. Seleccionamos algunas prácticas saludables para aprender a ver la televisión:

– Los padres deben tomar conciencia de que hay contenidos de televisión que pueden ser inadecuados para los niños, y asumir la responsabilidad de elegir los más idóneos para cada edad.

– Es importante ver la televisión con los hijos, y aprovechar el potencial que tienen para crear una comunicación familiar en torno a los programas y sus contenidos.

– Es conveniente explicar al niño la diferencia entre realidad y ficción, vincular los actos a las consecuencias, y contrarrestar todo aquello que atente contra valores elementales.

– Los padres deben controlar el tiempo que los niños ven la televisión, y ser un referente para ellos.

– A veces, no sólo puede ser contraproducente lo que ven los niños, sino lo que ven los niños que ven los padres. Consumir televisión de manera ilimitada y sin críticas, no es el mejor ejemplo.

– Es necesario que padres y profesores conozcan la programación y mantengan una actitud crítica respecto a los programas que promueven estereotipos y modelos sociales inadecuados para los más jóvenes.

– La televisión no es madre ni niñera; se debe evitar la tentación de acudir a ella como única forma de entretenimiento o diversión.

– Antes de encender la tele, es importante saber lo que se va a ver, y no encender la tele para ver lo que hay… Y saber cuándo apagarla.

– Intentemos que la televisión no sea el centro del hogar; no debe ser la única que hable, sino un lugar de encuentro y comunicación del entorno familiar.

– Cuando los niños ven la televisión en su cuarto, disminuye la capacidad de los padres para supervisar los contenidos.

– Los niños deben aprender a ver la publicidad. Son los padres y los educadores los que deben enseñar a los más jóvenes la realidad del mundo comercial.

– La televisión no debe utilizarse nunca como premio o castigo. Al hacerlo, la erigimos en árbitro de la vida familiar y transmitimos al niño una idea equivocada sobre su verdadera entidad.

– Los niños tienen que dormir. La televisión no debe interferir en los horarios de sueño de nuestros hijos en los que, además, se concentran los contenidos menos indicados.

– Se deben buscar puentes entre la televisión y la escuela: recuperar la educación audiovisual y elaborar materiales didácticos para hacer de la televisión una fuente de conocimiento.

– El niño vive en un entorno audiovisual que puede ser determinante en su formación. Y hay que aprender a utilizar el enorme potencial que tiene la televisión para la educación o entretenimiento de nuestros hijos.

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Muchas madres con niños entre 2 y 5 años me comentan en la clínica, muy preocupadas por los berrinches de sus hijos y por lo incontrolables que están.

Ante todo tenemos que diferenciar el significado de los berrinches.

A continuación voy a hablar de los berrinches que aparecen entre el año y medio hasta los tres años.

Si los berrinches aparecen alrededor de los 2 años, éstos son ‘normales’, no nos vamos a horrorizar ni preocupar demasiado por ellos, sin embargo hay que tener cuidado de que no se vuelvan parte de la conducta habitual del niño.

¿Qué pueden hacer?
Primero dense cuenta que su hijo está creciendo y está convirtiéndose en una personita, con su propia voluntad. Esta es una etapa de transición y hay que acompañarlo.

A continuación les expongo varias cosas que pueden hacer para ayudarlo y para que los berrinches eventualmente desaparezcan.

  • Cuando el niño tiene un berrinche en casa, llévelo a un lugar donde pueden estar Uds. dos solitos, a su cuarto, al jardín, al sofá, y lejos del lugar donde le dió el berrinche.
  • Cuando el niño tiene un berrinche lejos de la casa, por ejemplo en un supermercado o en un restaurant, llévelo a un lugar donde pueden estar Uds. dos solitos, seguramente al automóvil.
  • No lo deje solo. Espere que se calme. No se puede hablar con él si está agitado.
  • Réstele importancia al berrinche. No es el fin del mundo. Mientras el niño se calma, Ud. está allí, lo acompaña físicamente, pero póngase a pensar en algo agradable, positivo y no en lo difícil que se está poniendo su hijo.
  • Cuando su hijo se haya tranquilizado dígale únicamente, pero con mucha firmeza, que no puede portarse así y explíquele brevemente lo que hizo. Inmediatamente distráiganlo con otra actividad….algo que le guste, que él haga bien.
  • Elogie como está comportándose en la nueva actividad y ni una palabra más sobre el berrinche.

Su mensaje a su hijo a través de todas estos pasos es:

“Te quiero mucho y no te voy a abandonar en este momento difícil – pero no voy a permitir los berrinches.”

Una pregunta muy importante y básica que tiene que hacerse ahora que su hijo empieza a crecer y a ejercer su voluntad.

1) ¿Quiere que su hijo la obedezca?

O

2) ¿Quiere que su hijo se porte bien, entienda lo que éso implica y coopere con Ud.?

Si está interesada únicamente en que su hijo la obedezca, seguramente ese es un niño que va a reaccionar con muchos berrinches – si en cambio Ud. busca su cooperación y sigue los pasos arriba expuestos, Ud. verá como los berrinches van a desparecer poco a poco.

No deje de hacer también los siguiente:

  • Avísele a su hijo con tiempo cuando hay un cambio de actividad.
  • “Dentro de 5 minutos vamos a salir.”
  • “Dentro de 5 minutos vamos a comer.”
  • Aunque el niño no sabe todavía lo que son 5 minutos, se va acostumbrando a que hay un período de transición entre lo que está haciendo y lo próximo. Este paréntesis le va a permitir “despedirse” de la actual actividad y/o guardar sus juguetes.
  • Procure no dar más de 3 órdenes, de lo contrario se confundira, y puede provocar el berinche.
  • Procure con su esposo, no discutir frente de su hijo, ya que el imita todo y el berinche será una copia de su comportamiento.
  • Antes de ir a cualquier lugar público explíquele al niño como se debe comportar, lo que puede hacer y lo que no puede hacer. Por ejemplo, si va a un supermercado y no quiere comprarle golosinas o juguetes, tiene que acostumbrarlo desde muy pequeñito. Explíquele claramente que no le va a comprar golosinas o juguetes. Dígale que Ud. necesita que él la ayude buscando las cosas que están en su lista y explíquele para que sirven los productos que está comprando. Haga que participe en la compra y que se sienta importante porqué la está ayudando.
  • Armese de paciencia pero sea firme.
  • Ciertas ocasiones se prestan para que Ud. le presente alternativas entre las cuales el niño pueda escoger. Luego que él escoja felicite al niño por su escogencia y si quiere, explíquele porqué fué una buena escogencia. Por ejemplo, cuando una niña se va a vestir, en vez de revisar todo el escaparate y gavetas para buscar lo que se va a poner, Ud. le presenta 2 o 3 opciones y que ella decida entre ellas.
  • Aparte tiempo para ayudar al niño cuando tiene un berrinche. Recuerde que ésta es una fase pasajera y el tiempo que invierta en esto es importantísimo. Por un lado está eliminando los berrinches y por otro lado su hijo se está dando cuenta de lo que puede y no puede hacer, a través de una manera muy poco violenta (sin nalgadas, ni castigos) y está aprendiendo a cooperar con Ud.
  • Por último, piense que Ud. y su hijo van a salir bien de esta fase, piense en lo que le gusta de él y dígale que lo quiere.

Ahora describo unos ejemplos:

Mariana
Afuera llueve y hace frío, Claudia, la madre de Mariana, necesita salir, está apurada y se quiere llevar a Mariana, de casi tres años. Mariana quiere salir con una cobijita, shorts y sandalias, pero su madre quiere que se ponga un suéter, pantalones y zapatos cerrados para que no se moje y no le de frío. Las dos insisten, Claudia en abrigarla y Mariana en no cambiarse de ropa. Al final Mariana rompe en llanto y gritos y se tira al suelo, dando patadas.

¿Qué puede hacer Claudia? Ante todo, no comunicarle a Mariana que se tiene que cambiar de ropa unos segundos antes de salir. Claudia le hubiera tenido que avisar que dentro de cinco minutos iban a salir y decirle que tenía que cambiarse porqué estaba lloviendo y hacía frío.

Si a la niña le da un berrinche, la madre tiene que mantenerse firme y esperar unos minutos hasta que la niña se calme y decirle que puede escoger entre 2 o 3 cobijitas. Un poco más tarde cuando Mariana esté completamente tranquila, Claudia le tiene que decir que la cobijita que ella escogió estuvo perfecta y que con el cambio de ropa ella no se va a resfriar.

Paquito
Paquito es un niño de cuatro años y es muy ágil y fuerte. Le gusta treparse por doquier, en las sillas, en las rejas. En la casa hay un reja alta en el porche y Olgui, su madre, lo deja que se trepe mientras ella lo vigila, ella está segura de su habilidad. Una tarde Paquito acompaña a Olgui al supermercado y ve una reja y quiere empezar a treparla. La madre se lo prohíbe y él se desespera y se tira al suelo, llorando.

Olgui lo toma de la mano, salen del supermercado y se van al automóvil y se sientan adentro. Paquito sigue rabioso y sigue llorando. Mientras Olgui espera que se calme, ella se pone a pensar en lo que va a cocinar esa noche. Cuando Pedro se ha calmado ella le dice: “Paquito, en casa puedes trepar la reja y me encanta que lo hagas y lo haces muy bien – pero en el supermercado NO. Ahora vamos a regresar porque yo tengo una lista de cosas para comprar. Y como tú sabes rayar con los lápices, ¿Qué te parece si me ayudas y cada vez que encuentro una cosa que necesito y la pongo en la cesta tú la vas rayando en mi lista?”

Ellos regresan al supermercado. Paquito se siente muy importante porqué está ayudando a su madre en una tarea. Al final la madre lo felicita y por la noche le cuenta a su esposo como Paquito la ayudó.

 ¿CÓMO ACTUAR ANTE LOS BERRINCHES

DE SUS HIJOS?

Cuando los padres comenzamos a decir NO, los niños se enojan y lo manifiestan a través de berrinches puesto que reconocen el límite y no les gusta. Cuando son muy pequeños y se empecinan en hacer algo se los puede distraer con otra cosa para que cambien el foco de atención y se tranquilicen.

Es importante prestar atención en qué situaciones los padres dicen NO, un NO firme y cuando dicen SI por cansancio, o porque están superados por la presión . En esas contradicciones cotidianas es donde nosotros, los adultos, generamos dobles mensajes.

Nuestro hijo siente algo como: ¿puedo o no puedo? ¿si ayer me dejaron por qué hoy no? No entiendo, mejor me porto mal y consigo lo que quiero. No es que piensen todo eso junto, pero sienten algo parecido y por eso hacen los berrinches como protesta. Cada niño necesita maneras diferentes de calmarse frente a sus propios enojos, que no son ni mas ni menos, síntomas de que está creciendo y quiere ser mas autónomo y en algunas cosas puede y en otras no. ¿A veces cuesta tolerar y no enojarse frente a la frustración, no? Por eso, conociéndolo, probando diferentes estrategias uno encuentra que es lo que necesita nuestro hijo. Lo importante es que frente a su propio enojo no se sienta solo, ni aislado, que puede estar al lado suyo, aunque sin hablar y eso le permitirá transitar mejor su enojo hasta que se le pase. Pero siempre se debe sostener los límites o pautas que planteados; eso lo tranquilizará y lo aliviará aunque no esté de acuerdo. Hay niños que al enojarse arrojan el plato de comida o algún juguete. Si tiene hambre y tira el plato se le puede decir, sin retos ni amenazas, que eso no está bien y no dárselo nuevamente explicándole los motivos. Al cabo de algunas veces si quiere comer no volverá a tirarlo. Lo mismo con las pachitas o biberones o con alguna situación que haya que interrumpir por su enojo. Siempre acompaña la palabra antes que el reto. Los niños comprenden el aquí y ahora y las actitudes concretas de uno.

Recuerden que los primeros años, el niño tendrá frustraciones, comparables con las del adulto, pero no tiene el proceso mental como nosotros…. gacias a Dios!! Ya que se enoja y manifiesta berrinche, por lo que espera apoyo de sus padres, si fuera un adulto se deprimiría. Pero ellos por ser niños, este pequeño enojo pasa pronto, y en menos de lo que ustedes piensan vuelven a la normalidad.

Recuerden que el enojo no debe durar todo el día…

ESPERO SUS COMENTARIOS Y SI TIENEN EXPERIENCIAS DE ESTE TEMA LAS COMPARTAN EN COMENTARIOS-.

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Muchas Veces como padres de familia se harán esta pregunta….

¿Debo de preocuparme por Internet?

Pregunta que nos hacemos muchos padres de familia y educadores.

Es muy común que los padres de familia tengan la recurrente “batalla”

de regular el uso de Internet en el hogar; los hijos exceden los horarios

asignados y es muy difícil controlar el contenido que éstos ven.

Según un estudio elaborado por Optenet, los contenidos para adultos

en Internet han experimentado en el último año aumentos significativos

y la tendencia es que sigan creciendo.

Las paginas violentas o relacionadas con drogas son las que más proliferan,

con incrementos del 76.09% y del 126%, respectivamente. Asimismo,

un 41.34% del contenido que se aloja en Internet es pornografía.

La asociación Familia Hoy y la empresa española Optenet, líder europeo

de seguridad en Internet, han suscrito un convenio por medio del cual

unen esfuerzos para proporcionar a  padres de familia e instituciones

educativas herramientas de software que les ayuden en la administración

del uso de Internet en el hogar, en la institución educativa y empresarial.

¿Estaría dispuesto a pagar menos de $3.50 dólares americanos por mes

para que su familia esté protegida?

 Alianza con Optenet

Todo padre de familia responsable debe de preocuparse y estar al tanto de las actividades que realizan sus hijos fuera del hogar, a dónde va, con quién sale, sus horarios, etc. Siendo Internet una realidad virtual nuestros hijos pueden “estar” en cualquier lugar del mundo, a cualquier hora y relacionándose con cualquier persona. Situación que presenta una gran posibilidad de crecimiento cultural o una seria amenaza en su formación. Internet se ha convertido en un lugar, en donde sin la dirección y el control apropiado, los niños y jóvenes pueden verse…

¿Quién es Optenet?

Optenet (www.optenet.com) es una multinacional tecnológica de seguridad en la información con sede en Madrid y San Sebastián (España), especializada en el desarrollo de soluciones que permiten a particulares, empresas, operadores e ISPs garantizar la seguridad, disponibilidad e integridad de su información. Los orígenes de la compañía se remontan a 1997 y desde entonces ha ido ampliando sus líneas de negocio y su presencia internacional. Actualmente tiene presencia directa en Europa (España, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania), Latinoamérica (México, Brasil, Chile y Colombia) y Estados Unidos. Desde…

Leer más

Optenet PC

Por medio del software Optenet PC (Parental Control) los padres de familia además de brindar una navegación segura pueden establecer horarios de uso de internet, definir un límite máximo de horas diarias de su uso, etc. reforzando las políticas de uso de internet que los padres de familia establezcan en el hogar. Puede así mismo, administrarse el uso de P2P…

Agradecimiento a:

Profa. Astrid de Rodríguez madre de familia quien proporcionó este artículo 

Usted puede ser parte de esta página, envienos sus comentarios a luisr22@gmail.com o bien déjelos por escrito en el espacio de comentarios!!

Cuantas veces no nos han dicho, que los niños son el espejo de sus padres!!!

Cuanta razón tienen, los hijos imitan por naturaleza, y aprenden a desarrollar actitudes y principios, no por el uso de la razón, por el conocimiento del bien y del mal, no…. imitan a los mayores. Y como los Mayores, responsables de guiar e influenciar, en la estructura de la personalidad de un niño en sus primeros 4 años de vida, son por lo general Papá y Mamá, vean cuanta responsabilidad tiene este papel.

 En aquellos casos que uno de los dos padres esta ausente, por cualquier motivo (trabajo, divorcio, muerte… etc), los niños buscarñan siempre la figura Paterna y materna, en las personas que les cuiden, por lo general en nuestra sociedad son los Abuelos.

Ante esto, he querido presentar este interesante video, que nos muestra de una manera gráfica, como LOS NIÑOS IMITAN LO QUE VEN!!

Me gustaría que luego de verlo, dejaran sus comentarios para enriquecer la experiencia del tema, con los demás Padres.