Pediatra En Casa DR. LUIS RUIZ PEDIATRA Guatemala

REFLUJO GASTROESOFAGICO

Posted on: febrero 25, 2008

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¿Qué es?
Una de las preocupaciones más frecuentes de los padres de recién nacidos es el reflujo gastroesofagico. Éste es el retorno involuntario del contenido del estómago hacia el esófago, que en ocasiones llega hasta la boca, provocando regurgitación o vómitos en los menores.

En los casos más severos, el reflujo provoca daños en la mucosa que reviste las paredes del esófago, lo que deriva en esofagitis u otros problemas mayores, como úlcera. También puede pasar a las vías respiratorias.

Los niños prematuros y aquéllos que son sometidos a cirugías esofágicas para corregir alguna malformación al nacer, están más propensos a esta afección.

En algunos niños, los episodios de reflujo son seguidos por algunos segundos de apnea (cese de la respiración).

Término médico: Reflujo gastroesofágico (RGE)

¿Por qué se produce?

 

La zona en que el esófago se une con el estómago se denomina cardias, y posee un músculo circular llamado esfínter esofágico inferior. Cuando se ingiere comida, este músculo se abre para dejarla pasar hacia el estómago, y en condiciones normales, posteriormente se cierra, para que se inicie la digestión sin que el ácido gástrico ni el alimento se devuelvan al esófago.

Cuando este esfínter falla, se produce el reflujo. Sin embargo, es importante distinguir entre reflujo fisiológico y patológico.

Es común que en sus primeros meses de vida, los niños tengan episodios de reflujo y regurgiten parte de la leche, lo que se considera normal. En la mayoría de los casos, esta deficiencia se debe a una inmadurez neurológica, que generalmente se supera al año y como máximo, a los cuatro años de edad. Se trata de un reflujo fisiológico, que se controla con medidas especiales de alimentación y de postura, según lo indique el pediatra.

Sin embargo, el reflujo se transforma en una patología cuando los episodios son frecuentes o abundantes, ya que el paso constante del ácido gástrico hacia el esófago y garganta provoca una serie de complicaciones digestivas, respiratorias y de nutrición. Estos casos deben tratarse con medicamentos y en situaciones extremas, con una intervención quirúrgica.

Complicaciones

 

Esofagitis: se produce por la acción de los ácidos gástricos en el esófago.

Afecciones respiratorias (sinusitis, bronquitis, neumonía, entre otras) cuando parte del reflujo pasa a las vías respiratorias.

Laringitis: la laringe se irrita por el contacto con ácidos gástricos.

Otitis: el reflujo produce alteraciones del ritmo respiratorio, las que a su vez, alteran la ventilación normal de los conductos que unen a la nariz y la laringe con el tímpano. Ello pude derivar en una infección.

Deficiencias de peso y talla: la devolución de alimentos hace que el niño tenga carencias nutritivas, las que se manifiestan en desnutrición y en algunos casos, retardo del crecimiento.

¿Cuándo sospechar que el reflujo es patológico?
• Cuando los vómitos son frecuentes, abundantes y explosivos o con sangre.
• Si el bebé no aumenta de peso
• Cuando los episodios de reflujo se acompañan de llanto o irritabilidad (a causa del dolor)
• Si ocasiona problemas para dormir
• Ante evidente dificultad para tragar y manifestaciones de dolor.
• Afecciones respiratorias que pudieran estar provocadas por la aspiración del reflujo.

No es necesario que se presenten todos estos síntomas para comenzar a sospechar que se está en presencia de un reflujo patológico.

Diagnóstico
En los menores de un año, cuyo estado de salud es sano, pero tienen regurgitaciones y vómitos tras las comidas o tomas de leche, no es necesario practicar exámenes especiales, sino que simplemente indicar medidas paliativas, puesto que se considera un reflujo fisiológico.

Si a pesar de ello, no se detecta ninguna mejoría o existen sospechas de daño esofágico, se recurre a diversos exámenes para determinar si se trata de un reflujo patológico que requiera de un tratamiento más complejo.

Algunos de los exámenes más comunes son:

Estudio radiográfico con medio de contraste: ESOFAGOGRAMA se trata de observar por medio de radiografías si hay presencia de reflujo en el esófago. Para ello, se le da de beber al menor una fórmula líquida especial, que contiene un medio de contraste que puede verse claramente en la radiografía. No obstante, el procedimiento no es determinante para diagnosticar un reflujo gastroesofágico patológico si no hay otras evidencias, puesto que el paso de contenido gástrico hacia el esófago podría producirse como consecuencia de la manipulación del menor durante el examen.

Medición del PH esofágico: consiste en registrar la acidez (Ph) del esófago durante 24 horas, por medio de la instalación de una sonda. Requiere hospitalización del menor.

Manometría esofágica: medición de la presión de los esfínteres esofágicos superior e inferior.

Endoscopía: para verificar el diagnóstico de esofagitis.

Cintigrafia: para detectar la presencia de reflujo hacia los pulmones. Este se practica cuando se sospecha que el reflujo es la posible causa de neumonías frecuentes.

Medidas paliativas y tratamientos

En la postura
El niño no debe dormir de espalda, puesto que corre riesgo de asfixia o aspiración del reflujo. Lo ideal es que lo haga recostado sobre el lado izquierdo y más bien con la cuna levantada. Según la gravedad del caso, se debe aumentar la verticalidad de la posición. Generalmente se recomienda inclinar la cuna en 60 grados.

En la dieta
Reducir el contenido de leche o alimento de cada toma, estableciendo más tomas al día, a modo de compensar la cantidad.
También existen fórmulas lácteas antireflujo que sustituyen a las tradicionales. Son más espesas, lo que favorece su correcta digestión, pero tienen el inconveniente de que el niño debe tomarlas con un chupete de orificio grande, con el riesgo de tragar aire y regurgitar.
En los niños mayores, se restringen las grasas y todo alimento irritante, como plátano, café, chocolate.

Medicamentos
Comúnmente se utilizan inhibidores de la secreción de ácido, para reducir el daño de la mucosa esofágica por la exposición a las secreciones gástricas.
También se utilizan drogas que estimulan la musculatura del tracto intestinal, facilitando y acelerando el proceso de digestión.

Cirugía
Cuando todos los tratamientos son ineficaces, se recurre a la cirugía, que se reserva sólo para los casos extremadamente severos. Consiste en estrechar la apertura del esfínter esofágico inferior

Son muy pocos los niños que pasan la lactancia sin sacar nunca alguna que otra pequeña bocanada de leche, es decir, regurgitándola. Para referirse a este hecho, las madres no emplean la incómoda palabra “regurgitación”, pero tampoco dicen que el niño “vomita” sino que “devuelve”, optando por un sinónimo más suave que da ya una idea de la diferencia que hay entre vomitar y regurgitar: el vómito es la expulsión activa, brusca y molesta del contenido gástrico, habitualmente en una sola tanda, casi siempre precedida de nauseas; mientras que al regurgitar se van devolviendo repetidamente y con poca fuerza pequeñas cantidades de leche, sin aviso ni incomodidad. ¿Porque regurgitan tanto los niños menores de seis meses?

Las regurgitaciones son normales en los bebés, debido a una conjunción de factores que se dan en ellos: – Inmadurez del mecanismo valvular de cierre de la entrada del estómago: La musculatura del esófago, el ángulo con que aborda el estómago, y el diafragma que rodea esa zona son los tres elementos que se oponen al retroceso de los alimentos que llegan al estómago, y que nos permiten estirarnos e incluso hacer movernos mucho sin que salga la comida por la boca. Todos ellos son aún ineficientes en el bebé, lo que explica la facilidad con que se produce el reflujo de su contenido.

– Postura horizontal: Mientras no comienza a sentarse y la fuerza de la gravedad ayuda a vaciar el estómago, su contenido está continuamente poniendo a prueba un mecanismo de cierre inmaduro. – Alimentación líquida: Lógicamente, cuanto menos espeso sea el contenido del estómago, más fácil será que refluya. En general, los niños criados al pecho tienen menos tendencia a regurgitar, porque la leche materna se digiere mejor y más rápidamente que la artificial. Solo saber esperar

Es, por tanto, normal que los bebés regurgiten, especialmente al eructar o cuando se les está cambiando; si eso no les impide ganar peso ni hay ningún síntoma sospechoso, basta con esperar el paso del tiempo, que traerá alimentos sólidos, mayor verticalidad y un cierre de la boca del estómago más eficiente. En todo caso, para disminuir los episodios será útil: – Procurar que el niño trague poco aire, alimentándole sin apuros, y que lo expulse bien, ayudándole a eructar en posición vertical.

– No aumentar excesivamente el volumen de los biberones con la pretensión de espaciar las tomas. – Manipularles con cuidado después de comer. Cuidado con el palmoteo muy efusivo.

 ¿Cuando es anormal?

 Sin embargo, las regurgitaciones excesivas pueden causar problemas, en ocasiones graves, y entonces se dice que el bebé padece una enfermedad por reflujo gastro-esofágico –o, más brevemente, un reflujo-, pues aunque al regurgitar siempre existe un retroceso o reflujo del alimento, se suele reservar ese nombre para cuando ocasiona trastornos.Sus manifestaciones más frecuentes son:

 Insuficiente aumento de peso: no siempre fácil de valorar, pues también los niños con reflujo pueden ser delgados por naturaleza, pero, desde luego, el pediatra siempre vigilará estrechamente la curva de desarrollo de un niño con reflujo importante.– Llanto: al regurgitar, el ácido del estómago irrita la mucosa del esófago y como pueden tener reflujo sin llegar a devolver, éste es un diagnóstico siempre posible en los bebés que están continuamente inquietos y llorando.

– Anemia: la irritación del esófago puede producir erosiones cuyo sangrado, escaso pero pertinaz, acaba por causar una anemia.

– Tos, bronquitis y asma: en niños con bronquios sensibles, el reflujo pude causar crisis de asma por mecanismos reflejos; además, algunos bebés pueden aspirar pequeñas cantidades de leche, a veces microscópicas, que causarán la consiguiente sintomatología respiratoria, especialmente crisis de sofocamiento o tos.


¿Cómo se llega al diagnostico?

El diagnóstico puede hacerse por medio de exámenes radiológicos con papilla de contraste, visualización directa por endoscopia, estudios manométricos y, aunque cada uno tiene sus ventajas e indicaciones, el método más preciso es la “ph-metría esofágica”, en la que manteniendo una sonda capaz de medir el ph o acidez en el esófago del niño, se determina la frecuencia y duración de los episodios de reflujo que sufre.

 


¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento incluye los siguientes puntos:
Postura

Las recomendaciones han ido variando a lo largo del tiempo. Al principio se prefería que estuvieran sentados continuamente, confiando en el efecto de la gravedad, pero esto dio poco resultado y se pasó a mantenerles boca abajo con la cabeza más alta que los pies, sujetos con un arnés para impedir que resbalaran. Actualmente parece mejor acostarles sobre el lado izquierdo, aunque algunos especialistas combinan esta posición lateral con la inclinación del anterior método, levantando a la vez la cabecera de la cuna.Alimentación

Además de evitar los gases, cuidando de que traguen pocos y los expulsen bien, se procura que las tomas sean lo más pequeñas y frecuentes que resulte posible. Si están con lactancia artificial, se deben usar leches especiales o espesar las normales con harinas de cereales, tratando de que una mayor consistencia disminuya su reflujo.Fármacos

El pediatra puede recetar un “procinético”, que estimula el vaciado del estómago, y medicamentos para bloquear la secreción de ácidos o neutralizarlos, protegiendo así la mucosa del esófago.

Cirugía

Excepcionalmente, sólo cuando con tratamiento médico no se resuelven los problemas del bebé, es preciso recurrir a técnicas quirúrgicas para lograr un mecanismo valvular que se oponga al reflujo.

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7 comentarios to "REFLUJO GASTROESOFAGICO"

Hola. Necesito ayuda con una sobrina que tiene 10 dias de nacida y su reflujo aparente es insoportable, no duerme casi,llora constantemente, tiene ruidos pulmonares raros, solo está comiendo cada 4 horas aproximadamente y se le ha realizado el tratamiento postural.
queremos saber si hay un medicamento que pueda bajar los niveles de acidez y disminuir el dolor ya que es complicado encontrar algún medicamento por su tiempo de nacida.
espero pronta respuesta
gracias por su colaboración.

SI EXISTE LA POSIBILIDAD DE USAR ALGUN MEDICAMENTO PERO TE PEDIRE MAS INFORMACION ANTES DE DAR MI CONSEJO

Por favor necesito que me clarifiquen cual es la diferencia de los grados del Reflujo Gastroesofagico mi bebe de 4 meses tiene reflujo de segundo grado. Necesito saber que tan grave es.

Agradezco su atención y quedo muy atenta.

MI HIJO NACIO DE 8 MESES Y TENIA REFLUJO, POR ESTO DE QUE TENIA EL CARDIAS POCO DESARROLLADO. REALMENTE SE LE CONTROLO PORQUE SOLO LE ADMINISTRABAMOS LECHE MATERNA GRACIAS A DIOS. DE UN TIEMPO PARA ACA, ESTA PRESENTANDO ASMA BRONQUIAL, CLARO ESTA, QUE VIVIMOS EN UN LUGAR MUY HUMEDO, EN CANCUN, MEXICO, PERO IGUAL. LAS CRISIS CUANDO LE DAN SON FUERTES CON CALENTURAS MUY ALTAS. LO LLEVE CON UNA HOMEOPATA Y ME DIJO QUE MAS QUE ALERGIAS, ELLA SE IBA POR LA PARTE DEL ESTOMAGO, DEL REFLUJO Y ESTA TOMANDO MEDICAMENTO PARA EL REFLUJO. ES ESO POSIBLE? QUE EL REFLUJO CAUSE ASMA? Y MUCHA TOS?????? MUCHISIMAS GRACIAS POR SU ATENCION.
ESPERO SU RESPUESTA
GRACIAS

Muchas gracias por la información tan valiosa que proporciona a través de su pagina electrónica, tengo problemas con mi hijo de cinco años, que aún sigue sintiendo de vez en cuando síntomas de reflujo gastroesofágico, lo cual nos preocupa porque se queja de dolor abdominal persistente y agudo. Muchas gracias quisieramos visitar un especialista, por favor informenos donde se encuentra ubicada su clínica. gracias.

Tengo un bebe de un año y un mes y desde que nacio tiene reflujo, en un principio devolvia toda la toma de leche,; pero ahora solo tiene regurgitaciones y produce saliva en exceso, anteriormente le recetaron cisaprida y ahora le estoy dando eborix y ranitidina . Que puedo hacer para que no produsca tanta saliva.

tengo un nino de 2anos 9 meses y los medicos disen que tiene reflujo,cuando el nino tenia casi 2 anos lo lleve a un pediatra que me mando omeprazol 4 meses.despues el nino ya no vomitaba ,solo algunas veces cuando le sentaba mal alguna comida pero de 3 meses el nino va de un antibiotico a otro por . infecciones de garganta y oido y el pobre llora de dolor de bariga,i de 2 semanas empeso tambien a tomar omeprazol pero no sirve para nada ,el nino sigue vomitando y no quere comer por el dolor.que puedo hacer?talves el nino no tiene reflujo?que me aconseja porque estoy desesperada.

olvido a desirle que tambien sufre de estrenimiento,y tambien el mismo pediatra le mando aceite de parafina unos dias y el nino esta mejor ,por lo menos le quito una cosa que le hacia sufrir mucho.gracias y espero su respuesta.

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