Pediatra En Casa DR. LUIS RUIZ PEDIATRA Guatemala

Archive for the ‘General’ Category

rezar

AYUDAME: A comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que
tengan que decir, a contestar con cariño todas sus preguntas.

HAZME:  Tan amable con ellos, como quisiera que lo fueran conmigo.
No me permitas interrumpirlos, hablándoles de mal modo, si no
enseñándoles  con amor.

DAME VALOR: De confesar mis faltas para con mis hijos, no permitas que
me burle de  sus errores, ni que los humille o avergüence delante de
sus amigos o hermanos como castigo.

NO PERMITAS: Que induzca a mis hijos ha hacer cosas indebidas por
seguir mi  mal ejemplo.

TE PIDO: Que me guíes todos las horas del día, para que pueda
demostrarles, por todo lo que diga y haga, que la honestidad es fuente
de felicidad.

REDUCE: Te lo ruego el egoísmo que hay dentro de mi. Haz que cese mis
críticas de las faltas ajenas, que cuando la ira trate de dominarme,
me ayudes, Oh Señor, a contener mi lengua.

HAZ: Que tenga siempre a flor de labios una palabra de estímulo.

AYUDAME:  A tratar a mis hijos, conforme a sus edades, y no me
permitas que de los menores  exija el criterio y normas de vida de los
adultos.

NO PERMITAS: Que les robe las oportunidades de actuar por si mismos
con responsabilidad, de pensar, escoger y tomar su decisiones de
acuerdo a su edad.

PROHIBEME: Señor que los agreda física o verbalmente, con el pretexto
de corregirlos, por el contrario que siempre tenga para ellos: TIEMPO,
ABRAZOS, TE AMO Y BESOS.
Cuatro pasos que como ángeles de la guarda debo yo regalarles.

PERMITEME : El poder satisfacer sus deseos JUSTOS, pero dame valor
siempre de negarles un privilegio que sé que les causará daño.

HAZME TAN JUSTO, tan considerado y amigo de mis hijos, que me sigan
por amor y no por temor.

 AYUDAME: En fin, a ser un LIDER para ellos y no un JEFE.

 ¡SEÑOR YO QUIERO SER COMO TU, PARA QUE VALGA  LA PENA QUE MI HIJO SEA COMO YO!

AMÉN

viene-el-hermanito

 

¿Qué es lo que siente un chico cuando le dicen que un hermanito viene en camino? En un primer momento, suele generarse una sensación de excitación y alegría, aunque pronto se despiertan sentimientos de temor ante la inminente nueva presencia.

Específicamente, el niño teme que su nuevo hermanito reciba parte —o toda— la atención y el cariño que recibe de sus padres. Esa sensación de felicidad que experimenta al recibir todos los mimos de sus padres comienza a zozobrar.

Es fundamental instalar en el hermano mayor la idea de que su rol es importantísimo en la llegada del futuro hermanito. Este rol estará comprendido, principalmente, por la tarea de cuidado de su hermano o hermana menor.

Sin embargo, y a pesar de que el mensaje sea bien recibido por el chico, difícil será controlar los celos cuando el bebé haya llegado, y cuando sus necesidades ocupen gran parte de la atención de sus padres.

A continuación, En Plenitud te acerca cuatro formas de manejar los celos entre hermanos.

·         Pasa tiempo con los chicos

¿Estás en casa el tiempo suficiente? Si la respuesta es negativa, posiblemente los chicos se sientan privados de tu compañía, por lo que demandarán tu atención siempre que estés cerca de ellos.

Si inadvertidamente prestas más atención a un hermano que a otro, el menos favorecido podría sentirse angustiado. Sin embargo, si pasas con ellos el tiempo suficiente, no importará mucho si te ves obligada a prestar un poco más de atención a uno que a otro.

Ambos tendrán satisfechas sus necesidades de ti. Si trabajas, entonces sabrás que muchas veces no es posible pasar el tiempo necesario con los chicos. Simplemente es así.

Si éste es tu caso, podrías establecer ciertas reglas, como por ejemplo, hacer dormir a los chicos cada noche —acompañándolos, hablando, acariciándolos o leyéndoles un cuento—.

De esta manera, pasarás un momento de calidad con tus chicos. Recuerda que, siempre es más importante la calidad que la cantidad, y sobre todo cuando no puedes darles esa cantidad. 

·         No hagas comparaciones entre los hermanos

Ésta es una forma segura de evitar arranques de celos en los corazones de tus chicos. No sólo deberías evitar las comparaciones entre los hermanos, sino que también deberás evitar compararlos con otros chicos.

Supongamos que una madre hace la siguiente comparación entre hermanos al ver el boletín de calificaciones de uno de sus hijos: “¿Cómo es que te calificaron con un Bien cuando tu hermano consiguió un Excelente el año pasado?”.

Pongamos ahora que uno de los chicos contesta en forma inadecuada a algo que le dices, entonces lo reprimes diciendo: “¿Acaso escuchaste que tu hermano alguna vez me haya hablado así?”

Ambos son graves errores, capaces de desarrollar fuertes sentimientos de celos. 

·         No los obligues a hacer las mismas actividades

Tus hijos, Carlos y Gustavo, tienen intereses y cualidades únicos. Si Carlos no es tan bueno en la escuela como Gustavo, posiblemente sea un mejor cantante, bailarín o deportista.

Aprende a reconocer y apreciar los talentos individuales de tus hijos. No envíes a ambos a Karate sólo porque te resulta más conveniente.

Si uno de ellos muestra talento para las artes marciales y el otro siente más afinidad con el tenis, entonces será más conveniente que realicen sus actividades por separado.

Déjales elegir qué actividades quieren practicar y el peligro de riñas se reducirá considerablemente. 

·         Escucha ambas versiones de la historia

Si tus chicos están peleando, no saques conclusiones basándote en lo que te grita uno u otro mientras intentas separarlos. En primer lugar, escucha a uno de los niños, y luego al otro.

Esto les mostrará que valoras ambas opiniones. Procura simplemente ser justa. Los padres suelen ser más permisivos con su hijo menor, y esperan que el hijo mayor también tenga ciertas contemplaciones con su hermano.

“Carlitos, dale a Gustavo el juguete. Vamos, es tu hermano menor. Tú eres mayor y deberías entender”. Si bien tu hijo mayor tiene más años que el menor, también es un niño.

Si te comportas de este modo, no sólo estarás dañando su autoestima, sino que estarás consintiendo al menor, y condicionándolo a esperar siempre ser favorecido, por el simple hecho de haber nacido después.

Es algo normal para un chico querer competir con el otro. Si hay un sentimiento de competencia saludable, podría funcionar en beneficio del niño, a medida que lo impulsa a dar lo mejor de sí.

No obstante, si esta competencia es llevada a los extremos, los celos se pueden transformar en una emoción muy nociva, y pueden crear varios problemas psicológicos que perduren de por vida. Haz lo mejor para cortar de raíz toda clase de competencia nociva. 

Para preparar a tu primogénito para la llegada de su nuevo hermanito, te ofrecemos algunos consejos prácticos. Procura siempre usar el sentido común y lograrás evitarte unos cuantos dolores de cabeza. 

·         Genera excitación

Tu hijo deberá ser informado sobre el embarazo lo más rápido posible. Deja que tu hijo sienta tu panza y sepa que su nuevo hermanito o hermanita está allí.

Incluso podrías llevar a tu hijo cuando tengas que hacerte la ecografía, de modo que pueda ver la vida que se gesta en tu interior. Muéstrale fotos y libros para hacerle una idea de lo que vendrá. 

·         Regalo del cielo

Deja que tu hijo sepa que Dios le está enviando especialmente un regalo, y que tendrá que cuidar de éste con amor y dedicación. 

·         Decisiones

Involucra a tu hijo o hija en algunas decisiones relacionadas al bebé por venir o recién nacido. Cuando vayas de compras, déjale elegir los pañales. Este tipo de actividades contribuirá a generar un estado de excitación en el primogénito. 

·         Atención

Cuando el nuevo integrante de la familia haya llegado, sé aún más atenta con tu primer hijo. El recién nacido recibirá la atención de todos tus parientes y amigos, y tú podrás dedicarte a no descuidar al primogénito.

A menos que el recién llegado requiera de algún cuidado o atención especial —más allá de los habituales en los bebés—, procura pasar tanto tiempo como te sea posible con su hermanito mayor. 

·         No interfieras

Aunque tu corazón podría acelerarse si ves al primogénito tratar en forma ruda al recién nacido, procura no intervenir demasiado —a no ser que sea absolutamente necesario—. 

·         Responsabilidad

Deja que tu hijo se sienta importante otorgándole algún tipo de responsabilidad. Por ejemplo, si tienes que salir de la habitación, dile a tu hijo mayor que cuide a su hermanito hasta que vuelvas. 

·         Importancia

Cuando estén jugando con el bebé, mantente cerca de tu hijo mayor, supervisándolo y recordándole el rol de protector del hermano mayor.

Ten una foto de tu primogénito cerca de la cuna del recién nacido que diga “hermano mayor”. O, mejor aún, deja que tu hijo mayor elija su propia foto, y que escriba en ella “hermano mayor”, y que la ubique junto a la cuna de su hermano menor

 

 

352184320_e3ba4cded0

CONSEJOS SOBRE LOS CELOS ENTRE HERMANOS

Para evitar que tu hijo se convierta en un príncipe destronado, te ofrecemos algunas sugerencias y actitudes más que necesarias que debes adoptar:

• Prepárale de antemano para el acontecimiento.

• Es el momento de hablar con él para que el niño exprese emociones y puedas contestar a sus preguntas.

• Enséñale fotos de cuando él era pequeño y de lo felices que eran esperando su llegada. Háblale de los preparativos y, sobre todo, cuéntale historias. Es algo que les encanta.

• Si has realizado cambios en el dormitorio, procura prepararlos con él. Pregúntale qué le parecen y cómo quiere poner la habitación.

• Cuando llegue el momento de ir al hospital, intenta que permanezca con alguna persona en la que confíe y con la que tenga especial relación.

• Si la ausencia va a ser larga, llámale por teléfono y dile cuánto lo echas de menos y las ganas que tenéis de verlo.

• Cuando llegues a casa con el nuevo hermano, procura no entrar con el niño en brazos, dáselo a otro familiar y entra con los brazos abiertos para abrazarlo a él o ella.

• Es aconsejable llegar con un regalo para él.

• No modifiques las rutinas de forma brusca, dale tiempo para que se acostumbre a tanto cambio.

• Preséntale al nuevo hermano y dile lo importante que es para ti tenerlo cerca y que te ayude con todo. Dile que él es el responsable de cuidarlo y que lo necesitas para ello. Se sentirá más útil y algo aliviado.

• Hazlo participe de todas las nuevas experiencias que tengan relación con el hermano: el baño, la comida, las pachitas (biberones), la ropa. Repítele muy a menudo lo contenta que estás por su ayuda y que sin él sería imposible hacerlo toda tan bien.

• Cuando experimentes cambios físicos y emocionales, no le regañes, háblale con cariño, aunque de forma contundente, y trata de aplicar su angustia inicial.

• Procura no  mostrar excesivo interés por el nuevo hijo delante de él, ni dedicarle muestras de cariño en su presencia. Si lo haces, sé equitativa y dale a él su parte de besos y cariños. En estos momentos de crisis, lleva la cuenta de todo.

• Emplea tiempo y mucha paciencia en estos consejos, el niño lo está pasando mal y tú puedes hacer que este sentimiento de dolor se haga más liviano. Además, en contra de lo que se piensa, a pesar del sufrimiento invertido, los celos facilitan su desarrollo cognitivo y socio emocional. Estos sentimientos entran a formar parte de una etapa normal e incluso necesaria en el desarrollo evolutivo, de manera que le ayuda en su proceso madurativo.

·        Procura que cuando asistas a tu primera cita con el Pediatra, él te acompaña. Es increíble lo curiosos y se percatan de todo. Para mi es fabuloso escuchar a los pequeños haciendo comentarios o dando consejos al bebe, como: YO PASE POR LO MISMO, NO LLORES CON LA VACUNA, ES POR TU BIEN VERDAD DR. RUIZ?, POR QUE HACE ESTO O AQUELLO?

·        Hazle saber, si tú tienes hermanos, cuan importantes fueron y son en tu vida.

·        No es aconsejable cambiar de manera de ser con el hermano mayor. No te aconsejo que le digas: AHORA ERES EL MAYOR, y agarrarte de esto para querer que sea responsable. El sigue siendo el mismo del día que te fuiste al hospital a la aventura de ser nuevamente madre.

 

NO OLVIDES QUE LOS CELOS SON NORMALES EN EL SER HUMANO, PERO UN NIÑO VE LAS COSAS DIFERENTE A UN ADULTO.

 

SUERTE CON TU NUEVO BEBE Y EL HERMANITO MAYOR.

 

Estimados Padres de Familia:

Con el fin de poder seguir brindando, los cuidados de salud a sus pequeños hijos, en un ambiente agradable, pediatrico, y sobre todo con más seguridad, he decidido cambiar de localización la clínica.

He sido incorporado, al Grupo de Especialistas MUNDO PEDIATRICO. Grupo de profesionales, de renombre y larga trayectoria en el campo de la Pediatria.

Para mi es un agrado poder invertir en este cambio, en beneficio principal de sus hijos, mis queridos pacientitos.

Este nuevo local esta situado, en el edificio de clínicas médicas de más alto renombre en la actualidad en la Ciudad de Guatemala, como lo es, MULTIMEDICA.

Dentro de los beneficios, es una clínica estructurada y ambientada para atención exclusiva de niños y adolescentes. Cuenta con Secretarias y Enfermera, de apoyo. Juegos y televisión por cable en la sala de espera. Cafeteria y Farmacia.

Además el edificio cuenta con amplio parqueo con seguridad, que les permitirá estar más tranquilos en la consulta sabiendo que su vehiculo se encuentra resguardado, asi como en tiempo de lluvia, no tendrán inconvieniente al sacar a su pequeño niño enfermo del carro a la clínica, por estar bajo techo.

Boulevar Vista Hermosa 25-19 zona 15
Edificio Multimedica, nivel 14, oficina 14-11

Telefonos:
2385-7692 al 96

Fax:
23857692

 

 

Atentamente

DR. LUIS ALFREDO RUIZ

CEL 53189922

QUÉ SON LOS GÉRMENES?

El término “germen” se utiliza para referirse a bacterias, virus, hongos y protozoos microscópicos que pueden provocar enfermedades.

Es conveniente que esté informado sobre los distintos tipos de gérmenes, de dónde vienen y cómo puede impedir que interfirieran en la vida y la salud de su hijo. Lavarse las manos a conciencia es una de las medidas aisladas más importantes que usted y su hijo pueden adoptar para impedir que los gérmenes les provoquen infecciones y enfermedades.

Tipos de gérmenes

Las bacterias son organismos unicelulares diminutos que obtienen los nutrientes del ambiente que les rodea. En algunos casos, ese ambiente será el organismo de su hijo o de otro ser vivo. Algunas bacterias son buenas para el organismo de su hijo -contribuyen a que el sistema digestivo funcione correctamente al mantener a raya a las bacterias nocivas. Algunas bacterias se utilizan para fabricar medicamentos y vacunas. Pero las bacterias también pueden ocasionar problemas, como las caries, las infecciones urinarias o la faringitis estreptocócica.

Los virus no pueden sobrevivir, crecer ni reproducirse a menos que vivan en el organismo de su hijo u otra persona o animal. Los virus pueden sobrevivir durante muy poco tiempo fuera de un ser vivo. Por ejemplo, pueden permanecer en una superficie, como un mostrador o el asiento de un inodoro en el seno de fluidos corporales infectados durante muy poco tiempo, pero mueren enseguida a menos que infecten a otro huésped. Una vez se introducen en el cuerpo de su hijo, los virus proliferan rápidamente y pueden hacerle enfermar. Los virus son responsables de enfermedades de poca importancia, como los resfriados, y de otras extremadamente graves, como la viruela o el SIDA.

Los hongos son organismos multicelulares parecidos a las plantas que generalmente no representan ningún peligro para una persona sana. Los hongos obtienen los nutrientes de las plantas, los alimentos y los animales en ambientes húmedos y cálidos. Dos infecciones fúngicas frecuentes son el pie de atleta y la infección por candida como la dermatitis del pañal. Las personas que tienen el sistema inmune debilitado (a consecuencia de enfermedades como el SIDA o el cáncer) pueden desarrollar infecciones por hongos más graves.

Los protozoos son organismos unicelulares, como las bacterias. Los protozoos proliferan en ambientes húmedos, de modo que las infecciones intestinales y otras enfermedades que provocan a menudo se contagian a través del agua contaminada.

En cuanto un organismo como una bacteria, un virus, un hongo o un protozoo invade el organismo de su hijo, se prepara para quedarse allí un buen tiempo. Estos gérmenes extraen toda su energía de la de sus huéspedes, lesionando o destruyendo las células sanas. Y, conforme van utilizando los nutrientes y la energía del huésped, la mayoría producen productos de deshecho, conocidas como toxinas.

Algunas toxinas producen los síntomas molestos del resfriado común o de las infecciones parecidas a la gripe, como estornudos, secreción nasal y diarrea. Pero otras toxinas pueden provocar fiebre alta, aumento de la frecuencia cardiaca e incluso enfermedades que pueden poner en peligro la vida. Si su hijo no se encuentra bien, el pediatra solicitará que le hagan análisis de sangre, cultivos de secreciones faríngeas o análisis de orina para determinar qué gérmenes (en el caso de que la causa de su malestar sean los gérmenes) le han hecho enfermar.

¿Cómo puedo proteger a mi hijo de los gérmenes?

Puesto que la mayoría de los gérmenes se propagan a través del aire mediante los estornudos o las tos, o bien través de fluidos corporales como el sudor, la saliva, el semen, el flujo vaginal o la sangre, su mejor apuesta es limitar el contacto de su hijo con esas sustancias en la medida de lo posible.

Lavarse las manos. Lavarse las manos usted mismo y enseñarle a su hijo la importancia de lavarse las manos son, sin lugar a dudas, las mejores formas de impedir que los gérmenes hagan que su hijo enferme. Es especialmente importante que su hijo se lave las manos después de toser, sonarse la nariz, usar el váter, tocar alguna mascota u otro animal o dedicarse a la jardinería, y antes y después de visitar a un enfermo.

También deber enseñarle a su hijo cuál es la forma adecuada de lavarse las manos. Indíquele que use agua caliente y abundante habón, que se frote las manos enérgicamente por los menos durante 10 segundos (fuera del chorro de agua). Puede probar a cantar una canción corta –por ejemplo, “Cumpleaños feliz”- durante el proceso para asegurarse de que dedica suficiente tiempo a la fase de enjabonado y frotado. Luego indíquele que se aclare bien las manos con agua y acabe secándoselas a conciencia con una toalla limpia.

Cuando usted y su hijo cocinen, lávese las manos antes de comer o de preparar ningún alimento, y asegúrese de que su hijo hace lo mismo. Asegúrese de utilizar técnicas adecuadas para manipular la comida, como usar tablas, cubiertos y paños de cocina independientes para cortar y preparar carne o volatería cruda, y de usar agua caliente y jabón para limpiar tanto los utensilios como los pollos de la cocina.

Limpieza. Es una buena idea limpiar periódicamente los objetos de uso habitual del entorno doméstico donde se pueden acumular gérmenes, como juguetes, pomos de puertas, interruptores, fregaderos y las cadenas de los inodoros.

El agua jabonosa es perfectamente adecuada para limpiar esos objetos. Si prefiere utilizar algo más fuerte, tal vez quiera probar algún jabón bactericida. Tal vez no mate todos los gérmenes que pueden provocar enfermedades, pero puede reducir la cantidad de bacterias que contiene un objeto. También puede utilizar lejía o una solución diluida que contenga lejía, pero tal vez prefiera utilizar agua y jabón después para que el fuerte olor de la lejía no irrite las mucosas nasales de su hijo.

Por lo general, es seguro utilizar cualquier producto de limpieza comercializado, pero evite utilizar varios productos o aerosoles químicos sobre el mismo objeto porque la mezcla de sustancias químicas podría irritar la piel o los ojos de su hijo.

Vacunas. Otra forma de combatir las infecciones provocadas por gérmenes es asegurarse de que su hijo tiene al día el calendario de vacunaciones, sobre todo si va a viajar al extranjero. Otras vacunas que se administran anualmente, como la vacuna antigripal.

Si tiene un hijo en edad adolescente que mantiene relaciones sexuales, es importante que sepa que el uso de preservativos puede ayudar a prevenir las infecciones porque los virus, bacterias, hongos y protozoos se pueden contagiar por vía oral, anal o vaginal. Asimismo, todos los adolescentes deberían vacunarse contra la hepatitis B. Esta enfermedad se suele transmitir a través del contacto sexual, pero también mediante agujas contaminadas, como las que se utilizan para hacer tatuajes o para administrase determinadas drogas por vía intravenosa.

Con un poco de prevención, ¡podrá mantener a raya a esos gérmenes tan nocivos!

 

 

A todos nos ha pasado: ir al médico o a ver a un nutricionista, y que una de las cosas que más ataque de la forma en que nos alimentamos habitualmente sea el consumo de bebidas gaseosas, como las bebidas cola o refrescos en general.

Y también lo mismo nos suele pasar cuando visitamos a un dentista. Pareciese que todos los especialistas de la salud odian a las bebidas gaseosas y hacen grandes esfuerzos para ponernos en contra de ellas.

En realidad, para poner el párrafo anterior en un contexto un poco más real, decir que cuando consumimos bebidas gaseosas nos estamos alimentando es una gran falacia, debido a las características que hacen que estas bebidas tengan una utilidad prácticamente nula para el organismo, y sean, en realidad, bastante perjudiciales.

Por lo tanto, no debemos creer que estos ataques de parte de médicos de todas las especializaciones son simplemente una manía sin demasiado asidero en los resultados. La verdad es que cuando un médico nos dice que le estamos haciendo daño a nuestro cuerpo, suele tener razón. Y este caso en particular no es la excepción.

También es cierto que parece que la sociedad los está empezando a derrotar, y ahora algunos médicos, resignados, aceptan que, si es inevitable que consumamos bebidas gaseosas, al menos consumamos aquellas de las variedades dietéticas, por tener estas un menor porcentaje de azúcar (edulcorante, en realidad) con lo cual se reduce en gran parte uno de los más perjudiciales lados de estas bebidas.

No es una solución ideal, pero ciertamente parece ser lo más extremo que muchos consumidores parecen estar dispuestos a aceptar. Porque las bebidas gaseosas parecen generar adicción.

Alto nivel de consumo

Las estadísticas a nivel mundial son alarmantes. Tomando el caso de los Estados Unidos (que es, sin lugar a dudas, el sitio de creación de estas bebidas y el mayor consumidor a nivel mundial de cualquier producto lleno de azúcar y burbujas) podemos ver que se calcula que aproximadamente una cuarta parte de las bebidas consumidas habitualmente por su población son bebidas gaseosas, especialmente bebidas cola.

No sólo eso, sino que las comparaciones realizadas con encuestas y estudios anteriores demuestran que los valores están en alza. Los norteamericanos cada vez consumen más bebidas de este tipo. Estamos hablando de una venta anual que ronda los 60 mil millones de litros.

Pero más allá de que los valores son mayores en este caso, siendo algo así como el caso extremo que podemos presentar, no por eso se debe pensar que la realidad es mucho mejor en el resto del mundo.

Lo cierto es que, si bien el consumo es menor, las cifras que se manejan (los porcentajes, se entiende) no son muy diferentes. A nivel mundial el consumo de bebidas gaseosas se incrementa constantemente y la venta por habitante es cada vez mayor.

Jóvenes consumidores

Probablemente lo más preocupante de esto no sean los valores y las cifras de consumo de las que se habla, sino otra estadística, la que nos marca cuales son las edades en que más se consume bebidas gaseosas.

Y estas estadísticas nos dicen que los mayores consumidores a nivel mundial de bebidas gaseosas son los niños y los jóvenes, y que lo son cada vez en una mayor proporción con respecto a los adultos.

Por supuesto, esto no puede sorprender a nadie, ya que con solo observar un poco podemos darnos cuenta de una serie de hechos que muestran que es lógico que sea así.

Para empezar, los chicos, cuanto más chicos (y más allá de algunas excepciones) más favorecen los sabores dulces y los productos altos en contenido de azucares. A medida que pasa el tiempo, esta tendencia se pierde y otros sabores aparecen como preferidos. Y las bebidas gaseosas son un monumento a la dulzura, con sabores que justamente agradan al paladar de los consumidores más jóvenes de los hogares.

Por otro lado, también es obvio que la publicidad de este tipo de bebidas no está dirigida a los adultos y mucho menos a aquellas personas de edad avanzada.

Esto es tan obvio que muchas veces hemos escuchado a personas mayores quejarse de que les molesta el estilo que se utiliza, la forma en que la cámara se mueve o que, simplemente, no las entienden. Esto es por la utilización de códigos que comparten los jóvenes y no así la gente mayor.

Por lo tanto, parece un tanto ingenuo pensar que sea casualidad que los mayores consumidores de bebidas gaseosas sean personas por debajo de los veinte años y aún menos.

Pero nadie parece pensar cuáles son los efectos de estas bebidas en estos jóvenes, que son seres humanos en edad de crecimiento.

Salud

Para decirlo claramente: los efectos sobre la salud no son buenos. Como diría, con mucho saber popular, cualquier mecánico: un liquido que puede ser usado para aflojar tuercas no puede ser bueno para el organismo.

Pero más allá de esto, lo que se ha demostrado ya, muy fehacientemente, es la relación entre el consumo indiscriminado y exagerado de bebidas gaseosas y la obesidad, especialmente la obesidad infantil. Esto es algo que ya no se puede discutir más, que está probado científicamente y a lo que deberíamos empezar a prestarle un poco más de atención.

Obesidad infantil y gaseosas

No se ha explicado totalmente cuál es la relación entre la obesidad infantil y la ingesta de gaseosas, pero ya no quedan dudas de que la relación existe y es un factor muy importante a tener en cuenta.

Hace años que se supone que el consumo de las gaseosas, que son muy ricas en azúcares y calorías, pero prácticamente no tienen ningún valor nutricional, tiene relación con la obesidad infantil.

Pero algunos estudios recientes realizados por grupos de Harvard han encontrado, a través de la observación de casos y grupos de estudio, gran cantidad de evidencias que confirman estas teorías. Es evidencia sólida y científica que lo demuestra.

El estudio del que estamos hablando se realizó con un grupo de niños de doce años y lo que demostró es que aquellos que consumían bebidas gaseosas en forma regular y constante tenían muchas más posibilidades de sufrir de obesidad infantil.

No sólo eso, sino que también probó que por cada porción adicional diaria que estos niños consumían aumentaba el riesgo de sufrir de este problema en una proporción del 60 por ciento. Por supuesto, en todos los casos se trataba de bebidas gaseosas con contenido de azúcar, no edulcorante.

Este estudio consistió en un trabajo de seguimiento de meses y meses (19, para ser exactos), lo cual le da mucha más credibilidad y hace que sus resultados puedan ser aceptados con mucha más confianza, que si se hubiese tratado de simplemente una prueba de un día y una encuesta para recolectar datos.

Daños a los dientes

Pero el riesgo de obesidad infantil no es el único al que se enfrentan aquellos que consumen grandes (y no tan grandes) cantidades de bebidas gaseosas durante su juventud o incluso durante la adultez.

El otro gran riesgo es la formación de caries y el deterioro de la salud dental en general. Este riesgo está aceptado inclusive por las mismas empresas que producen bebidas gaseosas, las cuales dicen que la formación de caries es el único problema que está probado que sus productos pueden generar.

Salud ósea

Pero hay aún más problemas físicos que pueden relacionarse con el consumo de bebidas gaseosas.

El efecto que se producirá en nuestros huesos, por causa de los agentes que introducimos en nuestro organismo a través de la ingesta de bebidas gaseosas, es un debilitamiento sustancial y una pérdida importante de la masa ósea.

¿A qué se debe esto? Principalmente a que el ingrediente activo en la mayor parte de las bebidas gaseosas es un ácido conocido como fosfórico, el cual actúa sobre el calcio de los huesos. Además, el pH de estas bebidas ronda los 2,8, un pH muy ácido.

Lo ideal, en general, es que nuestra dieta no sea muy ácida, sino que tienda a una cierta alcalinización (siendo esto lo opuesto de lo ácido). Por eso, la ingestión de una bebida gaseosa es un paso en la dirección exactamente opuesta y, como tal, un ataque a nuestra propia salud.

Por otro lado, antes decíamos que el ácido fosfórico actúa sobre nuestros huesos. Con esto queremos decir, en realidad, que el ácido fosfórico funciona como disolvente adecuado para obtener el calcio de los huesos, debilitándolos y decalcificándolos.

Por otro lado, es también un factor de colaboración importante para el aumento en el riesgo y en los problemas que trae la osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por la disminución del espesor y del número de las trabéculas óseas, lo cual se aprecia por medio de radiografías como una mayor transparencia de los huesos, y que en última instancia consiste en una severa disminución de la densidad mineral del hueso.

Los estudios que se han realizado, especialmente en animales, demuestran que la superabundancia de ácido fosfórico puede vaciar completamente de calcio a los huesos.

Y otros estudios realizados con grupos de jóvenes demuestra también que aquellos que consumen mayor cantidad de bebidas gaseosas tienen más posibilidades de sufrir fracturas y otras situaciones similares que aquellos que consumen menos. Lo cual se debe, sin lugar a ninguna duda, a la falta de calcio y la debilidad ósea que se genera por causas de estos agentes que ya hemos estado nombrando.

Por supuesto, las compañías de gaseosas niegan totalmente esto, más allá de las pruebas existentes. Y se basan en que los estudios se han realizado sobre ratas, las cuales, por supuesto, son distintas a los seres humanos y los efectos que los productos tienen sobre ellas también son distintos. Esto es cierto, pero solo hay que ver las características propias del fósforo para comprender que es muy probable que no estén tan lejos de la verdad los que afirman que el riesgo de lesión ósea por causa de las bebidas gaseosas es cierto y debe ser tenido en cuenta, especialmente en los años de la niñez, durante los cuales se forma la estructura ósea.

Más allá de esto, las pruebas realizadas en las ratas son categóricas y no pueden ser discutidas de ninguna forma.

El fósforo

El fósforo puede encontrarse en forma natural en algunos alimentos (como el pescado, por ejemplo) pero es más común que cuando aparece en algo que consumimos sea porque ha sido utilizado como aditivo en un alimento elaborado, no natural.

Más allá de que aún hay discusiones al respecto entre aquellos que se dedican a estudiarlo, lo cierto es que se supone que ayuda a la pérdida de calcio de los huesos, por ser el “solvente” más adecuado para el mismo. Actúa de la forma que comentamos anteriormente.

Por supuesto, la pérdida de calcio en los huesos genera que estos se debiliten, volviéndose mucho más quebradizos. Cuanto menos calcio tienen los huesos disponible, más porosos se vuelven, lo cual redunda, por supuesto, en que también sean mucho más quebradizos.

En la actualidad se piensa que aun una o dos latas de gaseosa por día durante la conformación de la estructura ósea puede tener efectos muy indeseados cuando el sujeto llega a la adultez. El daño que se hace, además, durante este periodo no puede luego subsanarse.

Por supuesto, esto no quiere decir que los adultos estén a salvo. Para ellos también puede ser dañino el consumo de bebidas gaseosas en forma indiscriminada. Simplemente no son el grupo que se encuentra en mayor peligro de sufrir daños por causa de ellas.

Cuando los años pasan

Con esta información que tenemos, entonces, solo nos queda cuestionarnos qué efectos puede tener nuestra forma de alimentarnos y, en especial, la forma en que alimentamos a nuestros hijos, en nuestro futuro.

Parece ser que para aquellos que pasan todo el día tomando bebidas gaseosas un futuro de obesidad, huesos rotos y osteoporosis es prácticamente inevitable. Deberíamos analizar esto y actuar en consecuencia, especialmente protegiendo a nuestros hijos, ya que probablemente no lo harán por sí mismos.

Este riesgo está aceptado inclusive por las mismas empresas que producen bebidas gaseosas

Los estudios que se han realizado demuestran que la superabundancia de ácido fosfórico puede vaciar completamente de calcio a los huesos

Al 60% de los chicos le gustaría que fueran las mujeres quienes tomaran la iniciativa (encuesta de AXE).
Respecto al método de conquista, el 43% cree que la conversación es el más efectivo, aunque el chat (10%) y el SMS (8%) comienzan a hacerse valer entre los jóvenes.

 http://www.ripin.org/100consejos.pdf

ESTIMADOS PADRES DE FAMILIA

ME PERMITO COLOCAR ESTAS PRESENTACIONES DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACION DE LOS ESTADOS UNIDOS. CONSIDERO QUE MUCHOS DE ESTOS CONSEJOS PUEDEN SER UTILES EN SU DIFICIL TAREA Y RESPONSABILIDAD DE SER PADRES.

EXITOS!!!

 

DR . LUIS RUIZ

PEDIATRA

 

 

 

Leonardo Garnier
Ministro de Educación Pública
 
Hará unos veinticinco años, cuando mi esposa y yo éramos padres primerizos – angustiados por hacer bien esa tarea para la que uno nunca se siente bien preparado – buscábamos apoyo en todo lado: en los amigos que ya habían sido padres, en los recuerdos de lo que nos gustó – o no – cuando éramos nosotros los  hijos de padres primerizos; y en la lectura de cuanto cayera en nuestras manos. Al final, lo que más nos impactó – y nos convenció – fueron los argumentos del Dr. Terry Brazelton, que mezclaba sus conocimientos profundos de pediatra con una sensibilidad poco común.
 
Un tema que refleja bien nuestra afinidad con Brazelton era el dilema típico de los nuevos padres ante el llanto imparable del nuevo inquilino: ¿dejarle llorar hasta que se canse… o alzarla, darle un poco de leche por si tiene hambre, golpearle la espalda por si tiene cólico, cambiar los pañales por si están sucios o… en fin, caminarla por la casa tarareando y haciendo muecas por si está aburrida? Los consejos de los mayores apuntaban a ‘dejarla llorar’ con un argumento práctico que nosotros no logramos poner en práctica: si no la dejan llorar entonces se va a volver una chiquita malcriada que va a hacer con ustedes lo que quiera; ¡a los hijos hay que disciplinarlos!
 
Brazelton discrepaba.  Un bebé – decía – solo tiene una forma de comunicarse: llorando. Pero si al llorar no pasa nada, si la mamá o el papá simplemente ‘lo dejan llorar’, su aprendizaje es terrible: lo que ese niño o niña aprende es, simplemente, que sus acciones no tienen ningún efecto sobre el mundo que le rodea, es una lección de impotencia. Al contrario, si cuando llora – por lo que sea – algo ocurre, lo alzan, le dan leche, le golpean la espalda, le cambian las mantillas, lo mecen, lo zangolotean… entonces, aunque no hubiera sido ése el motivo de su llanto, habrá aprendido algo fundamental: sus acciones, su llanto en este caso, son poderosas, pueden cambiar el mundo.
 
Años después – unos veinte – haciendo un trabajo de política social volví a topar con un texto de Brazelton que, ahora, aplicaba sus conocimientos a otro problema: la reproducción intergeneracional de la pobreza. No me extiendo en esto, pero sabemos que los hijos de familias pobres tienen una altísima probabilidad de seguir siendo pobres. Brazelton coincidía, con agregando un ‘pero’: casi todos, decía, pero no todos. Se preguntaba, entonces, por qué algunos niños pobres, hijos de pobres… sí logran, a diferencia de la mayoría, romper ese círculo vicioso de la pobreza. Sus hallazgos coincidían con su práctica pediátrica: en la vida de esos niños hubo alguien que, muy temprano, los hizo sentir poderosos: les dio afecto, les respondió, actuó frente a su llanto y sus demandas; en fin, les hizo sentir que sus actos podían cambiar sus vidas, podían cambiar el mundo. Brazelton usaba este descubrimiento para algo que debía ser obvio: los centros de salud y nutrición de los niños no debían limitarse a darle alimento y medicina a los pequeños; tan importante como eso era que les dieran atención, que les dieran afecto, que formaran su identidad. Lo mismo, claro, aplicaría – en el cargo que hoy me ocupa – a la educación.
 
Hace poco, un amigo colombiano estuvo presente en una conferencia del Dr. Brazelton, ya viejo y siempre sabio. Me cuenta que fue una lección magistral para los cientos de jóvenes pediatras que lo escuchaban. Empezó mostrando una simple diapositiva con la cara de un niño que no se veía nada bien… y preguntó: ‘ustedes, como pediatras, están acostumbrados a diagnosticar. Pues bien ¿qué tiene este niño, de qué padece?’. Uno de los presentes arriesgó una respuesta: ‘ese niño presenta el síndrome de carencia afectiva’. Los demás asintieron. Brazelton pidió explicaciones y se las dieron: todas las facciones del niño parecían confirmar el diagnóstico. Brazelton los felicitó: ‘acertaron – les dijo – pero veamos ahora la película y no solo la foto’.
 
Entonces mostró el video del mismo niño, feliz,  jugando al lado de su madre, conversando con ella, interactuando… y sin mostrar signo de problema alguno. De pronto – en el video – aparecía el propio Brazelton instruyendo a la madre para que, a partir de ese momento, ‘se volviera como una piedra’ y no respondiera de ninguna manera a los requerimientos, llamados o llantos de su hijo. Pasaron los minutos, el niño intentaba todo tipo de contacto con su madre… y nada. Unos minutos después llegó un momento en que el video se detuvo: era la escena que mostraba la cara con la que los pediatras habían diagnosticado ‘carencia afectiva’ en el niño.
 
Ya ven – les dijo Brazelton – su diagnóstico fue perfecto: esa carita muestra, en efecto, las consecuencias de la carencia afectiva; ¡las consecuencias de diez minutos de carencia afectiva! Piensen ahora cuáles pueden ser las consecuencias de una infancia llena de carencia afectiva… una infancia sin afecto, sin atención, sin ternura, sin respuesta.
 
Así, Brazelton nos enseña cuál debe ser la responsabilidad esencial de la familia: dar vida no significa simplemente dar a luz, no significa dar alimento, dar techo, dar vestido; no significa dar juguetes o medicinas. Dar vida significa algo mucho más simple, pero más vital y profundo: significa dar afecto, dar importancia, dar respeto, dar atención a nuestras niñas y niños hasta hacerlos sentir dueños del mundo, de su vida y, claro, de la nuestra. Para eso es la familia, cualquier tipo de familia. Gracias doctor Brazelton, por recordarnos lo que siempre debió ser obvio.

 

El Angel de los Niños

Autor : Desconocido.

El Angel de los Niños

Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le tocó su turno de nacer como niño y le dijo un día a Dios:

– Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra. ¿Pero, cómo vivir? tan pequeño e indefenso como soy

– Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te esta esperando y que te cuidara.

– Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y Sonreír, eso basta para ser feliz.

– Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tu sentirás su amor y serás feliz.

-¿Y como entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

– Tu ángel te dirá las palabras mas dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.

-¿Y que haré cuando quiera hablar contigo?

– Tu ángel te juntará las manitas te enseñará a orar y podrás hablarme.

-He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?

– Tu ángel te defenderá mas aún a costa de su propia vida.

– Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.

– Tu ángel te hablará siempre de Mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso repetía con lágrimas en sus ojitos sollozando…

-¡¡Dios mío, si ya me voy dime su nombre!!. ¿Cómo se llama mi ángel?

– Su nombre no importa, tu le dirás : MAMÁ .

Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo: “Lo único permanente es que

vivimos en mundo de cambios”

 

¿Qué paradoja verdad? El mundo que nos ha tocado vivir es uno en que todo

cambia a una velocidad que difícilmente podemos alcanzar. Las formas de

comprar, producir, organizarnos para lograr el éxito, distribuir,

promocionar y vender están cambiando permanentemente y cada vez a una

velocidad mayor. Probable-mente la respuesta principal a tanto cambio sea el

impresionante avance de la tecnología, especialmente en dos actividades: la

informática y las telecomunicaciones.  Pero ¿cómo preparar a nuestros hijos

para que puedan ser mejores ciudadanos del mundo?

 

 

Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de

nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para

triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos

pudiéramos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de

los fracasos un desafío y no una tragedia…, eso será lo que buscarán los

seleccionadores de personal.

 

Para los trabajadores independientes será un auto requisito.

 

Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres.

Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con

autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin

presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán

por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.

 

¿Exceso de autoridad? Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. El

límite de autoridad lo pone la siguiente regla: “La autoridad no debe

humillar”. Básicamente lo que es el niño o el joven hoy será el adulto del

mañana. De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.

 

¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para

sufrir. No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento

¿si no cuándo aprenderá? Deben comprender la muerte, los problemas de la

vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles

todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos

mismos. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento.

¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus

marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad.

Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no

sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.

 

Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS.  Que sepan que siempre

se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar

muchas semillas y abonar mucha tierra.

 

Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a “sentir la falta de” y

arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no

tienen zapatillas de “marca”. Si no aprendes a carecer no aprendes a

arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber

el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de

adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos.  ¿Cómo les

enseñamos a carecer? ¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay

otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que

tienen. Aprenden a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque

muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.

 

Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es

la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles de comer? ¡Lo que nosotros

decidamos que es bueno para ellos! Es no sólo por su bien  estomacal, sino

que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos,

que no sean quejosos. “Mami… no me gustan las lentejas”. Si quieren

hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se

exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le

vuelva el hambre: ¡SORPRESA! … ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!

 

Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar.

La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos

en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.

 

También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de

trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los

platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de

hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios

luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo

enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo

puedan liderar.

 

¿Mesadas? Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo

que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se

deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.

 

Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos..  Que se

superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar.

Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que

ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de

corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no

equivale a tener “dinero o propiedades” , triunfadores son aquellos que son

felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a

otros.

 

Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el

servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores.

 

Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen

nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y

sobre todo la felicidad.

valores.jpg

Consejos para los Pdres de Familia de como Inculcar Valores

  • Dé mucho apoyo y aprobación, pero también motive a los niños a que asuman responsabilidad.
  • Reconozca el rol del padre o de la figura paterna. Si usted es una madre que cría sola a sus hijos encuentre puntos de referencia masculinos o mentores para sus niños. Si usted está en una familia con ambos padres, asegúrese que cada uno comparta tiempo con los niños.
  • Motívese e inculque todos los valores, no solo los que le parecen obvios a usted.
  • Contáctese con otros padres de familia que estén interesados en inculcar valores. Establezca relaciones en su vecindario, en el trabajo, en su congregación o a través de una organización.
  • Las madres no pueden -y no deben- inculcar valores solamente a sus hijos. Los niños no solo se benefician de tener papás y mamás, sino que necesitan de muchos adultos. Conozca a los profesores, entrenadores, cuidadores, líderes religiosos, líderes de los clubes y vecinos de sus niños. Déjeles saber que usted aprecia mucho lo que ellos hacen por y con sus niños.
  • Permítase un momento.– Sus niños le están observando y analizan como usted balancea su propia vida. Muéstreles que el ser adulto se trata de ser sano, feliz, de cuidarse uno mismo, de disfrutar momentos y desarrollar experiencias significativas. Si usted está trabajando muchas horas, trate de no sentirse culpable por estar haciendo algo bueno por usted, aun si esto implica tomarse un poco de tiempo lejos de sus niños.

El primer paso para convertirse en un padre que inculca valores, es poner más atención a las cosas que sus niños necesitan para crecer sanos. Aquí hay algunas ideas para ayudarlos a comenzar:

  • Pongan la lista de los “40 Developmental Assets” ( 40 Valores para el Desarrolo) en la puerta de su refrigerador. Cada día, háblenle de alguno de estos valores a sus hijos, cónyuge / pareja o a un amigo cercano.
  • Celebren sus fortalezas como padre y como familia. Todos enfrentamos dificultades pero sacamos fuerzas de diversas fuentes para continuar, asi que siéntanse orgullosos.
  • Hablen acerca de los valores, limitaciones y expectativas que ustedes desearían perpetuar a través de sus hijos.
  • Alimenten sus propios valores. Pasen tiempo con gente que los apoye, usen su tiempo sabiamente y traten de moldear sus propios valores en sus vidas.
  • Periódicamente hagan cosas con sus hijos, incluyendo proyectos donde usted vive, actividades recreativas y proyectos de servicio. De cuando en cuando, dejen que su niño o adolescente elija las actividades que puedan hacer juntos en familia.
  • Preséntele sus hijos a otras personas responsables dentro de su vecindario, lugar de trabajo, grupo social o grupo religioso. Déjenle saber a estas personas, que usted quiere que ellos conozcan a sus hijos, porque es importante que los niños reciban la mayor cantidad de apoyo de otras personas.
  • Traten de comer juntos en familia tanto como sea posible. Mientras más haga esto, mejor serán los resultados para todos.
  • Elijan un proyecto de servicio que puedan hacer juntos, tal como juntar latas de bebida para recolectar comida.
  • Contáctense con otros padres y aprendan de ellos. Hablen acerca de las satisfacciones y desafíos de ser padre. No se olviden de hacer un comentario positivo acerca de usted y de sus niños o adolescentes.
  • Si a usted le preocupa su habilidad de ser padre o de la de su cónyuge / pareja, o la posibilidad de violencia y agresividad dentro de su familia, busquen consejo de un profesional confiable tal como un consejero, líder religioso o un doctor.
  • Sean un amigo y un ejemplo a valorar para los amigos de sus hijos. Acéptenlos e invítenlos a su hogar. Identifiquen las cosas buenas que tengan y asegúrense de hacérselos saber.
  • Permítanse ser lo “suficientemente bueno”. Nadie es perfecto y eso está bien. Respiren profundo de vez en cuando y recuérdense que usted lo está haciendo lo mejor que puede.

julio 2020
L M X J V S D
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Blog Stats

  • 1.214.858 hits

Flickr Photos