Pediatra En Casa DR. LUIS RUIZ PEDIATRA Guatemala

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A todos nos ha pasado: ir al médico o a ver a un nutricionista, y que una de las cosas que más ataque de la forma en que nos alimentamos habitualmente sea el consumo de bebidas gaseosas, como las bebidas cola o refrescos en general.

Y también lo mismo nos suele pasar cuando visitamos a un dentista. Pareciese que todos los especialistas de la salud odian a las bebidas gaseosas y hacen grandes esfuerzos para ponernos en contra de ellas.

En realidad, para poner el párrafo anterior en un contexto un poco más real, decir que cuando consumimos bebidas gaseosas nos estamos alimentando es una gran falacia, debido a las características que hacen que estas bebidas tengan una utilidad prácticamente nula para el organismo, y sean, en realidad, bastante perjudiciales.

Por lo tanto, no debemos creer que estos ataques de parte de médicos de todas las especializaciones son simplemente una manía sin demasiado asidero en los resultados. La verdad es que cuando un médico nos dice que le estamos haciendo daño a nuestro cuerpo, suele tener razón. Y este caso en particular no es la excepción.

También es cierto que parece que la sociedad los está empezando a derrotar, y ahora algunos médicos, resignados, aceptan que, si es inevitable que consumamos bebidas gaseosas, al menos consumamos aquellas de las variedades dietéticas, por tener estas un menor porcentaje de azúcar (edulcorante, en realidad) con lo cual se reduce en gran parte uno de los más perjudiciales lados de estas bebidas.

No es una solución ideal, pero ciertamente parece ser lo más extremo que muchos consumidores parecen estar dispuestos a aceptar. Porque las bebidas gaseosas parecen generar adicción.

Alto nivel de consumo

Las estadísticas a nivel mundial son alarmantes. Tomando el caso de los Estados Unidos (que es, sin lugar a dudas, el sitio de creación de estas bebidas y el mayor consumidor a nivel mundial de cualquier producto lleno de azúcar y burbujas) podemos ver que se calcula que aproximadamente una cuarta parte de las bebidas consumidas habitualmente por su población son bebidas gaseosas, especialmente bebidas cola.

No sólo eso, sino que las comparaciones realizadas con encuestas y estudios anteriores demuestran que los valores están en alza. Los norteamericanos cada vez consumen más bebidas de este tipo. Estamos hablando de una venta anual que ronda los 60 mil millones de litros.

Pero más allá de que los valores son mayores en este caso, siendo algo así como el caso extremo que podemos presentar, no por eso se debe pensar que la realidad es mucho mejor en el resto del mundo.

Lo cierto es que, si bien el consumo es menor, las cifras que se manejan (los porcentajes, se entiende) no son muy diferentes. A nivel mundial el consumo de bebidas gaseosas se incrementa constantemente y la venta por habitante es cada vez mayor.

Jóvenes consumidores

Probablemente lo más preocupante de esto no sean los valores y las cifras de consumo de las que se habla, sino otra estadística, la que nos marca cuales son las edades en que más se consume bebidas gaseosas.

Y estas estadísticas nos dicen que los mayores consumidores a nivel mundial de bebidas gaseosas son los niños y los jóvenes, y que lo son cada vez en una mayor proporción con respecto a los adultos.

Por supuesto, esto no puede sorprender a nadie, ya que con solo observar un poco podemos darnos cuenta de una serie de hechos que muestran que es lógico que sea así.

Para empezar, los chicos, cuanto más chicos (y más allá de algunas excepciones) más favorecen los sabores dulces y los productos altos en contenido de azucares. A medida que pasa el tiempo, esta tendencia se pierde y otros sabores aparecen como preferidos. Y las bebidas gaseosas son un monumento a la dulzura, con sabores que justamente agradan al paladar de los consumidores más jóvenes de los hogares.

Por otro lado, también es obvio que la publicidad de este tipo de bebidas no está dirigida a los adultos y mucho menos a aquellas personas de edad avanzada.

Esto es tan obvio que muchas veces hemos escuchado a personas mayores quejarse de que les molesta el estilo que se utiliza, la forma en que la cámara se mueve o que, simplemente, no las entienden. Esto es por la utilización de códigos que comparten los jóvenes y no así la gente mayor.

Por lo tanto, parece un tanto ingenuo pensar que sea casualidad que los mayores consumidores de bebidas gaseosas sean personas por debajo de los veinte años y aún menos.

Pero nadie parece pensar cuáles son los efectos de estas bebidas en estos jóvenes, que son seres humanos en edad de crecimiento.

Salud

Para decirlo claramente: los efectos sobre la salud no son buenos. Como diría, con mucho saber popular, cualquier mecánico: un liquido que puede ser usado para aflojar tuercas no puede ser bueno para el organismo.

Pero más allá de esto, lo que se ha demostrado ya, muy fehacientemente, es la relación entre el consumo indiscriminado y exagerado de bebidas gaseosas y la obesidad, especialmente la obesidad infantil. Esto es algo que ya no se puede discutir más, que está probado científicamente y a lo que deberíamos empezar a prestarle un poco más de atención.

Obesidad infantil y gaseosas

No se ha explicado totalmente cuál es la relación entre la obesidad infantil y la ingesta de gaseosas, pero ya no quedan dudas de que la relación existe y es un factor muy importante a tener en cuenta.

Hace años que se supone que el consumo de las gaseosas, que son muy ricas en azúcares y calorías, pero prácticamente no tienen ningún valor nutricional, tiene relación con la obesidad infantil.

Pero algunos estudios recientes realizados por grupos de Harvard han encontrado, a través de la observación de casos y grupos de estudio, gran cantidad de evidencias que confirman estas teorías. Es evidencia sólida y científica que lo demuestra.

El estudio del que estamos hablando se realizó con un grupo de niños de doce años y lo que demostró es que aquellos que consumían bebidas gaseosas en forma regular y constante tenían muchas más posibilidades de sufrir de obesidad infantil.

No sólo eso, sino que también probó que por cada porción adicional diaria que estos niños consumían aumentaba el riesgo de sufrir de este problema en una proporción del 60 por ciento. Por supuesto, en todos los casos se trataba de bebidas gaseosas con contenido de azúcar, no edulcorante.

Este estudio consistió en un trabajo de seguimiento de meses y meses (19, para ser exactos), lo cual le da mucha más credibilidad y hace que sus resultados puedan ser aceptados con mucha más confianza, que si se hubiese tratado de simplemente una prueba de un día y una encuesta para recolectar datos.

Daños a los dientes

Pero el riesgo de obesidad infantil no es el único al que se enfrentan aquellos que consumen grandes (y no tan grandes) cantidades de bebidas gaseosas durante su juventud o incluso durante la adultez.

El otro gran riesgo es la formación de caries y el deterioro de la salud dental en general. Este riesgo está aceptado inclusive por las mismas empresas que producen bebidas gaseosas, las cuales dicen que la formación de caries es el único problema que está probado que sus productos pueden generar.

Salud ósea

Pero hay aún más problemas físicos que pueden relacionarse con el consumo de bebidas gaseosas.

El efecto que se producirá en nuestros huesos, por causa de los agentes que introducimos en nuestro organismo a través de la ingesta de bebidas gaseosas, es un debilitamiento sustancial y una pérdida importante de la masa ósea.

¿A qué se debe esto? Principalmente a que el ingrediente activo en la mayor parte de las bebidas gaseosas es un ácido conocido como fosfórico, el cual actúa sobre el calcio de los huesos. Además, el pH de estas bebidas ronda los 2,8, un pH muy ácido.

Lo ideal, en general, es que nuestra dieta no sea muy ácida, sino que tienda a una cierta alcalinización (siendo esto lo opuesto de lo ácido). Por eso, la ingestión de una bebida gaseosa es un paso en la dirección exactamente opuesta y, como tal, un ataque a nuestra propia salud.

Por otro lado, antes decíamos que el ácido fosfórico actúa sobre nuestros huesos. Con esto queremos decir, en realidad, que el ácido fosfórico funciona como disolvente adecuado para obtener el calcio de los huesos, debilitándolos y decalcificándolos.

Por otro lado, es también un factor de colaboración importante para el aumento en el riesgo y en los problemas que trae la osteoporosis, una enfermedad que se caracteriza por la disminución del espesor y del número de las trabéculas óseas, lo cual se aprecia por medio de radiografías como una mayor transparencia de los huesos, y que en última instancia consiste en una severa disminución de la densidad mineral del hueso.

Los estudios que se han realizado, especialmente en animales, demuestran que la superabundancia de ácido fosfórico puede vaciar completamente de calcio a los huesos.

Y otros estudios realizados con grupos de jóvenes demuestra también que aquellos que consumen mayor cantidad de bebidas gaseosas tienen más posibilidades de sufrir fracturas y otras situaciones similares que aquellos que consumen menos. Lo cual se debe, sin lugar a ninguna duda, a la falta de calcio y la debilidad ósea que se genera por causas de estos agentes que ya hemos estado nombrando.

Por supuesto, las compañías de gaseosas niegan totalmente esto, más allá de las pruebas existentes. Y se basan en que los estudios se han realizado sobre ratas, las cuales, por supuesto, son distintas a los seres humanos y los efectos que los productos tienen sobre ellas también son distintos. Esto es cierto, pero solo hay que ver las características propias del fósforo para comprender que es muy probable que no estén tan lejos de la verdad los que afirman que el riesgo de lesión ósea por causa de las bebidas gaseosas es cierto y debe ser tenido en cuenta, especialmente en los años de la niñez, durante los cuales se forma la estructura ósea.

Más allá de esto, las pruebas realizadas en las ratas son categóricas y no pueden ser discutidas de ninguna forma.

El fósforo

El fósforo puede encontrarse en forma natural en algunos alimentos (como el pescado, por ejemplo) pero es más común que cuando aparece en algo que consumimos sea porque ha sido utilizado como aditivo en un alimento elaborado, no natural.

Más allá de que aún hay discusiones al respecto entre aquellos que se dedican a estudiarlo, lo cierto es que se supone que ayuda a la pérdida de calcio de los huesos, por ser el “solvente” más adecuado para el mismo. Actúa de la forma que comentamos anteriormente.

Por supuesto, la pérdida de calcio en los huesos genera que estos se debiliten, volviéndose mucho más quebradizos. Cuanto menos calcio tienen los huesos disponible, más porosos se vuelven, lo cual redunda, por supuesto, en que también sean mucho más quebradizos.

En la actualidad se piensa que aun una o dos latas de gaseosa por día durante la conformación de la estructura ósea puede tener efectos muy indeseados cuando el sujeto llega a la adultez. El daño que se hace, además, durante este periodo no puede luego subsanarse.

Por supuesto, esto no quiere decir que los adultos estén a salvo. Para ellos también puede ser dañino el consumo de bebidas gaseosas en forma indiscriminada. Simplemente no son el grupo que se encuentra en mayor peligro de sufrir daños por causa de ellas.

Cuando los años pasan

Con esta información que tenemos, entonces, solo nos queda cuestionarnos qué efectos puede tener nuestra forma de alimentarnos y, en especial, la forma en que alimentamos a nuestros hijos, en nuestro futuro.

Parece ser que para aquellos que pasan todo el día tomando bebidas gaseosas un futuro de obesidad, huesos rotos y osteoporosis es prácticamente inevitable. Deberíamos analizar esto y actuar en consecuencia, especialmente protegiendo a nuestros hijos, ya que probablemente no lo harán por sí mismos.

Este riesgo está aceptado inclusive por las mismas empresas que producen bebidas gaseosas

Los estudios que se han realizado demuestran que la superabundancia de ácido fosfórico puede vaciar completamente de calcio a los huesos

Al 60% de los chicos le gustaría que fueran las mujeres quienes tomaran la iniciativa (encuesta de AXE).
Respecto al método de conquista, el 43% cree que la conversación es el más efectivo, aunque el chat (10%) y el SMS (8%) comienzan a hacerse valer entre los jóvenes.

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 http://www.ripin.org/100consejos.pdf

ESTIMADOS PADRES DE FAMILIA

ME PERMITO COLOCAR ESTAS PRESENTACIONES DEL DEPARTAMENTO DE EDUCACION DE LOS ESTADOS UNIDOS. CONSIDERO QUE MUCHOS DE ESTOS CONSEJOS PUEDEN SER UTILES EN SU DIFICIL TAREA Y RESPONSABILIDAD DE SER PADRES.

EXITOS!!!

 

DR . LUIS RUIZ

PEDIATRA

 

 

 

Leonardo Garnier
Ministro de Educación Pública
 
Hará unos veinticinco años, cuando mi esposa y yo éramos padres primerizos – angustiados por hacer bien esa tarea para la que uno nunca se siente bien preparado – buscábamos apoyo en todo lado: en los amigos que ya habían sido padres, en los recuerdos de lo que nos gustó – o no – cuando éramos nosotros los  hijos de padres primerizos; y en la lectura de cuanto cayera en nuestras manos. Al final, lo que más nos impactó – y nos convenció – fueron los argumentos del Dr. Terry Brazelton, que mezclaba sus conocimientos profundos de pediatra con una sensibilidad poco común.
 
Un tema que refleja bien nuestra afinidad con Brazelton era el dilema típico de los nuevos padres ante el llanto imparable del nuevo inquilino: ¿dejarle llorar hasta que se canse… o alzarla, darle un poco de leche por si tiene hambre, golpearle la espalda por si tiene cólico, cambiar los pañales por si están sucios o… en fin, caminarla por la casa tarareando y haciendo muecas por si está aburrida? Los consejos de los mayores apuntaban a ‘dejarla llorar’ con un argumento práctico que nosotros no logramos poner en práctica: si no la dejan llorar entonces se va a volver una chiquita malcriada que va a hacer con ustedes lo que quiera; ¡a los hijos hay que disciplinarlos!
 
Brazelton discrepaba.  Un bebé – decía – solo tiene una forma de comunicarse: llorando. Pero si al llorar no pasa nada, si la mamá o el papá simplemente ‘lo dejan llorar’, su aprendizaje es terrible: lo que ese niño o niña aprende es, simplemente, que sus acciones no tienen ningún efecto sobre el mundo que le rodea, es una lección de impotencia. Al contrario, si cuando llora – por lo que sea – algo ocurre, lo alzan, le dan leche, le golpean la espalda, le cambian las mantillas, lo mecen, lo zangolotean… entonces, aunque no hubiera sido ése el motivo de su llanto, habrá aprendido algo fundamental: sus acciones, su llanto en este caso, son poderosas, pueden cambiar el mundo.
 
Años después – unos veinte – haciendo un trabajo de política social volví a topar con un texto de Brazelton que, ahora, aplicaba sus conocimientos a otro problema: la reproducción intergeneracional de la pobreza. No me extiendo en esto, pero sabemos que los hijos de familias pobres tienen una altísima probabilidad de seguir siendo pobres. Brazelton coincidía, con agregando un ‘pero’: casi todos, decía, pero no todos. Se preguntaba, entonces, por qué algunos niños pobres, hijos de pobres… sí logran, a diferencia de la mayoría, romper ese círculo vicioso de la pobreza. Sus hallazgos coincidían con su práctica pediátrica: en la vida de esos niños hubo alguien que, muy temprano, los hizo sentir poderosos: les dio afecto, les respondió, actuó frente a su llanto y sus demandas; en fin, les hizo sentir que sus actos podían cambiar sus vidas, podían cambiar el mundo. Brazelton usaba este descubrimiento para algo que debía ser obvio: los centros de salud y nutrición de los niños no debían limitarse a darle alimento y medicina a los pequeños; tan importante como eso era que les dieran atención, que les dieran afecto, que formaran su identidad. Lo mismo, claro, aplicaría – en el cargo que hoy me ocupa – a la educación.
 
Hace poco, un amigo colombiano estuvo presente en una conferencia del Dr. Brazelton, ya viejo y siempre sabio. Me cuenta que fue una lección magistral para los cientos de jóvenes pediatras que lo escuchaban. Empezó mostrando una simple diapositiva con la cara de un niño que no se veía nada bien… y preguntó: ‘ustedes, como pediatras, están acostumbrados a diagnosticar. Pues bien ¿qué tiene este niño, de qué padece?’. Uno de los presentes arriesgó una respuesta: ‘ese niño presenta el síndrome de carencia afectiva’. Los demás asintieron. Brazelton pidió explicaciones y se las dieron: todas las facciones del niño parecían confirmar el diagnóstico. Brazelton los felicitó: ‘acertaron – les dijo – pero veamos ahora la película y no solo la foto’.
 
Entonces mostró el video del mismo niño, feliz,  jugando al lado de su madre, conversando con ella, interactuando… y sin mostrar signo de problema alguno. De pronto – en el video – aparecía el propio Brazelton instruyendo a la madre para que, a partir de ese momento, ‘se volviera como una piedra’ y no respondiera de ninguna manera a los requerimientos, llamados o llantos de su hijo. Pasaron los minutos, el niño intentaba todo tipo de contacto con su madre… y nada. Unos minutos después llegó un momento en que el video se detuvo: era la escena que mostraba la cara con la que los pediatras habían diagnosticado ‘carencia afectiva’ en el niño.
 
Ya ven – les dijo Brazelton – su diagnóstico fue perfecto: esa carita muestra, en efecto, las consecuencias de la carencia afectiva; ¡las consecuencias de diez minutos de carencia afectiva! Piensen ahora cuáles pueden ser las consecuencias de una infancia llena de carencia afectiva… una infancia sin afecto, sin atención, sin ternura, sin respuesta.
 
Así, Brazelton nos enseña cuál debe ser la responsabilidad esencial de la familia: dar vida no significa simplemente dar a luz, no significa dar alimento, dar techo, dar vestido; no significa dar juguetes o medicinas. Dar vida significa algo mucho más simple, pero más vital y profundo: significa dar afecto, dar importancia, dar respeto, dar atención a nuestras niñas y niños hasta hacerlos sentir dueños del mundo, de su vida y, claro, de la nuestra. Para eso es la familia, cualquier tipo de familia. Gracias doctor Brazelton, por recordarnos lo que siempre debió ser obvio.

 

El Angel de los Niños

Autor : Desconocido.

El Angel de los Niños

Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le tocó su turno de nacer como niño y le dijo un día a Dios:

– Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra. ¿Pero, cómo vivir? tan pequeño e indefenso como soy

– Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te esta esperando y que te cuidara.

– Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y Sonreír, eso basta para ser feliz.

– Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tu sentirás su amor y serás feliz.

-¿Y como entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

– Tu ángel te dirá las palabras mas dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.

-¿Y que haré cuando quiera hablar contigo?

– Tu ángel te juntará las manitas te enseñará a orar y podrás hablarme.

-He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?

– Tu ángel te defenderá mas aún a costa de su propia vida.

– Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.

– Tu ángel te hablará siempre de Mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso repetía con lágrimas en sus ojitos sollozando…

-¡¡Dios mío, si ya me voy dime su nombre!!. ¿Cómo se llama mi ángel?

– Su nombre no importa, tu le dirás : MAMÁ .

Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo: “Lo único permanente es que

vivimos en mundo de cambios”

 

¿Qué paradoja verdad? El mundo que nos ha tocado vivir es uno en que todo

cambia a una velocidad que difícilmente podemos alcanzar. Las formas de

comprar, producir, organizarnos para lograr el éxito, distribuir,

promocionar y vender están cambiando permanentemente y cada vez a una

velocidad mayor. Probable-mente la respuesta principal a tanto cambio sea el

impresionante avance de la tecnología, especialmente en dos actividades: la

informática y las telecomunicaciones.  Pero ¿cómo preparar a nuestros hijos

para que puedan ser mejores ciudadanos del mundo?

 

 

Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de

nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para

triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos

pudiéramos creer. Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de

los fracasos un desafío y no una tragedia…, eso será lo que buscarán los

seleccionadores de personal.

 

Para los trabajadores independientes será un auto requisito.

 

Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres.

Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con

autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin

presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán

por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.

 

¿Exceso de autoridad? Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. El

límite de autoridad lo pone la siguiente regla: “La autoridad no debe

humillar”. Básicamente lo que es el niño o el joven hoy será el adulto del

mañana. De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.

 

¿Queremos que nuestros hijos no sufran? Entonces hay que prepararlos para

sufrir. No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento

¿si no cuándo aprenderá? Deben comprender la muerte, los problemas de la

vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles

todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos

mismos. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento.

¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus

marcas? Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad.

Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no

sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.

 

Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS.  Que sepan que siempre

se puede un poquito más. Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar

muchas semillas y abonar mucha tierra.

 

Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a “sentir la falta de” y

arreglárselas por sí mismos. Hay chicos que no juegan su deporte si no

tienen zapatillas de “marca”. Si no aprendes a carecer no aprendes a

arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber

el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de

adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos.  ¿Cómo les

enseñamos a carecer? ¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay

otra manera! Si no ¿cómo sienten la falta de? Así aprenden a apreciar lo que

tienen. Aprenden a no ser ingratos. Aprenden a gozar de la vida porque

muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.

 

Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es

la mesa del hogar, la comida. ¿Qué debemos darles de comer? ¡Lo que nosotros

decidamos que es bueno para ellos! Es no sólo por su bien  estomacal, sino

que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos,

que no sean quejosos. “Mami… no me gustan las lentejas”. Si quieren

hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se

exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le

vuelva el hambre: ¡SORPRESA! … ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!

 

Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar.

La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos

en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.

 

También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de

trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los

platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de

hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios

luego tendrán problemas. Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo

enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo

puedan liderar.

 

¿Mesadas? Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo

que creen que necesitan. Así aprenden a administrar el dinero. Claro que se

deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.

 

Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos..  Que se

superen a sí mismos. Que tomen los problemas como desafíos para mejorar.

Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo. También hay que

ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de

corazón. Importante también es estar convencidos de que triunfador no

equivale a tener “dinero o propiedades” , triunfadores son aquellos que son

felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a

otros.

 

Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el

servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores.

 

Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen

nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y

sobre todo la felicidad.

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Consejos para los Pdres de Familia de como Inculcar Valores

  • Dé mucho apoyo y aprobación, pero también motive a los niños a que asuman responsabilidad.
  • Reconozca el rol del padre o de la figura paterna. Si usted es una madre que cría sola a sus hijos encuentre puntos de referencia masculinos o mentores para sus niños. Si usted está en una familia con ambos padres, asegúrese que cada uno comparta tiempo con los niños.
  • Motívese e inculque todos los valores, no solo los que le parecen obvios a usted.
  • Contáctese con otros padres de familia que estén interesados en inculcar valores. Establezca relaciones en su vecindario, en el trabajo, en su congregación o a través de una organización.
  • Las madres no pueden -y no deben- inculcar valores solamente a sus hijos. Los niños no solo se benefician de tener papás y mamás, sino que necesitan de muchos adultos. Conozca a los profesores, entrenadores, cuidadores, líderes religiosos, líderes de los clubes y vecinos de sus niños. Déjeles saber que usted aprecia mucho lo que ellos hacen por y con sus niños.
  • Permítase un momento.– Sus niños le están observando y analizan como usted balancea su propia vida. Muéstreles que el ser adulto se trata de ser sano, feliz, de cuidarse uno mismo, de disfrutar momentos y desarrollar experiencias significativas. Si usted está trabajando muchas horas, trate de no sentirse culpable por estar haciendo algo bueno por usted, aun si esto implica tomarse un poco de tiempo lejos de sus niños.

El primer paso para convertirse en un padre que inculca valores, es poner más atención a las cosas que sus niños necesitan para crecer sanos. Aquí hay algunas ideas para ayudarlos a comenzar:

  • Pongan la lista de los “40 Developmental Assets” ( 40 Valores para el Desarrolo) en la puerta de su refrigerador. Cada día, háblenle de alguno de estos valores a sus hijos, cónyuge / pareja o a un amigo cercano.
  • Celebren sus fortalezas como padre y como familia. Todos enfrentamos dificultades pero sacamos fuerzas de diversas fuentes para continuar, asi que siéntanse orgullosos.
  • Hablen acerca de los valores, limitaciones y expectativas que ustedes desearían perpetuar a través de sus hijos.
  • Alimenten sus propios valores. Pasen tiempo con gente que los apoye, usen su tiempo sabiamente y traten de moldear sus propios valores en sus vidas.
  • Periódicamente hagan cosas con sus hijos, incluyendo proyectos donde usted vive, actividades recreativas y proyectos de servicio. De cuando en cuando, dejen que su niño o adolescente elija las actividades que puedan hacer juntos en familia.
  • Preséntele sus hijos a otras personas responsables dentro de su vecindario, lugar de trabajo, grupo social o grupo religioso. Déjenle saber a estas personas, que usted quiere que ellos conozcan a sus hijos, porque es importante que los niños reciban la mayor cantidad de apoyo de otras personas.
  • Traten de comer juntos en familia tanto como sea posible. Mientras más haga esto, mejor serán los resultados para todos.
  • Elijan un proyecto de servicio que puedan hacer juntos, tal como juntar latas de bebida para recolectar comida.
  • Contáctense con otros padres y aprendan de ellos. Hablen acerca de las satisfacciones y desafíos de ser padre. No se olviden de hacer un comentario positivo acerca de usted y de sus niños o adolescentes.
  • Si a usted le preocupa su habilidad de ser padre o de la de su cónyuge / pareja, o la posibilidad de violencia y agresividad dentro de su familia, busquen consejo de un profesional confiable tal como un consejero, líder religioso o un doctor.
  • Sean un amigo y un ejemplo a valorar para los amigos de sus hijos. Acéptenlos e invítenlos a su hogar. Identifiquen las cosas buenas que tengan y asegúrense de hacérselos saber.
  • Permítanse ser lo “suficientemente bueno”. Nadie es perfecto y eso está bien. Respiren profundo de vez en cuando y recuérdense que usted lo está haciendo lo mejor que puede.

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La escopolamina es un alcaloide tropánico que se encuentra en solanáceas como el beleño (Hyoscyamus albus), la burladora o borrachero (Datura stramonium), la mandrágora (Mandragora autumnalis), la escopolia (Scopolia carniolica), la brugmansia (Brugmansia candida) y otras plantas de los mismos géneros. Es una sustancia afín a la atropina que se encuentra en la belladona (Atropa belladonna).

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Efecto

La escopolamina actúa como depresor de las terminaciones nerviosas y del cerebro. Es antagonista de las sustancias que estimulan el sistema nervioso parasimpático, a nivel de sistema nervioso central y periférico, produciendo un efecto anticolinérgico, que bloquea en forma competitiva e inespecífica los receptores muscarínicos localizados en el sistema nervioso central, corazón, intestino y otros tejidos. Es así como induce la dilatación de las pupilas, la contracción de los vasos sanguíneos, la reducción de las secreciones salival y estomacal y otros fenómenos resultado de la inhibición del parasimpático.

En dosis altas, de más de 10 mg en niños o más de 100 mg en adultos, causa convulsiones, depresión severa, arritmias cardíacas, taquicardia severa, fibrilación, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y hasta la muerte.

Uso medicinal

Tiene varios usos en la medicina clásica Se utiliza en muy pequeñas cantidades para prevenir y tratar el mareo, las náuseas y los vómitos provocados por los diferentes medios de locomoción. Por su acción sedante sobre el sistema nervioso central, se usa como antiparkinsoniano, antiespasmódico y como analgésico local. Sirve para provocar dilatación de la pupila en exámenes de fondo de ojo. En general, su uso reduce la producción de las glándulas secretoras (saliva, bronquios y sudor). En medicina tradicional se atribuye a las hojas que la contienen, fumadas, calmar o suprimir el asma. En algunos países se usan semillas que la contienen como alucinógeno. Debido a la alta toxicidad de los alcaloides que contiene, es preferible no usarla en dosis alopáticas. Se administraba junto a la morfina como analgésico en los partos, pero posteriormente se abandonó al verse implicada como factor causal en la tasa excesivamente alta de mortalidad infantil.

Uso criminal

A ladrones, violadores, secuestradores y asesinos les ha dado en ciertos países por usar la escopolamina, dado que la pueden obtener de plantas silvestres o cultivadas. Como los alcaloides se absorben rápidamente en el tracto gastrointestinal es administrada por vía oral por criminales a víctimas en dulces, chocolates; bebidas como refrescos, café y licor. Su uso criminal principalmente se veía orientado a que este alcaloide inhibe la voluntad de la víctima llegando a reducirla prácticamente a cero, haciendo así posible la fácil manipulación de la víctima para cualquier fin, con la ventaja añadida de la pérdida de memoria una vez sus efectos desaparecen. También es subrepticiamente administrada por vía inhalatoria a través de cigarrillos o por vía cutánea con la aplicación de ciertos linimentos en la piel. La escopolamina ha sido utilizada ilegalmente y con poco éxito como “droga de la verdad” por algunas policías y ejércitos.

Continúa:


Síntomas periféricos

Una persona que ha sido dopada con escopolamina puede reconocerse porque se disminuye la secreción glandular, la producción de saliva se suspende produciendo sequedad de boca, sed; hay dificultad para deglutir y hablar; las pupilas están dilatadas con reacción lenta a la luz, visión borrosa para objetos cercanos y puede existir ceguera transitoria. Se registra taquicardia que puede estar acompañada de hipertensión. Es característico enrojecimiento de la piel por vasodilatación y disminución de la sudoración, brote escarlatiniforme en cara y tronco y alza de la temperatura corporal que puede llegar hasta 42° C. Causa dilatación vesical con espasmo del esfínter retención urinaria.

También causa pérdida temporal de memoria, somnolencia y se puede asociar con el sonambulismo ya que la persona drogada no recuerda lo que realmente hizo mientras estaba drogada.

Metabolismo y excreción

El máximo efecto se alcanza durante 1 a 2 horas y luego cede poco a poco. Tiene una vida promedio de dos horas y media, y se metaboliza en hígado en ácido trópico y escopina. Sólo 10 % se excreta por el riñón sin metabolizarse. Aparecen trazas en el sudor y la leche materna. Atraviesa la barrera placentaria y actúa sobre el feto.

Tratamiento

No Requiere atención médica especializada. Se debe conservar la vía aérea permeable y una adecuada oxigenación, hidratación, control de hipertermia con medios físicos (bolsas de hielo, compresas frías, etc.). Es importante acolchonar la cama para evitar lesiones, y hacer colocar por personal experto un catéter vesical. La habitación debe estar a media luz para evitar estímulos hasta donde sea posible.

Es benéfico disminuir la absorción con lavado gástrico, preferiblemente con carbón activado y catártico salino, lo cual debe iniciarse sin demora si se ha ingerido oralmente. Si se observa recuperación progresiva del paciente y mejoría satisfactoria del cuadro clínico, se continúa con medidas generales y observación permanente hasta darle de alta. Si presenta delirio o coma, causados por grandes dosis de tóxico, la fisostigmina (Antilirium), previa prescripción médica, es el tratamiento indicado. Esta droga inhibidora de la acetilcolinesterasa, corrige los efectos centrales y los efectos periféricos. Está contraindicada su aplicación en hipotensión. Es una sustancia peligrosa por lo cual su uso debe limitarse en pacientes con manifestaciones anticolinérgicas severas.

Si el diagnóstico es correcto, se observa una respuesta rápida (diagnóstico terapéutico). Como la fisostigmina se metaboliza rápidamente, el paciente puede caer otra vez en coma en una o dos horas, necesitando nuevas dosis. Puede repetirse la dosis bajo vigilancia médica, si no hay contraindicaciones, alergia o efectos adversos, a los 15 minutos muy lentamente ya que si se aplica rápidamente produce convulsiones, salivación excesiva o vómito que obliga a suspenderla.

El diazepam, prescrito por el médico, puede ser conveniente para la sedación y el control de convulsiones. Debe evitarse las grandes dosis porque la acción depresiva central puede coincidir con la depresión producida por el envenenamiento escopolamínico.

La vitamina C, es útil para aumentar la eliminación de los alcaloides por el mecanismo de acidificación de la orina.

Se debe hospitalizar según criterio médico.

He querido compartir esta información para que sepan a los riesgos que pueden estar expuestos sus hijos mayores en discotecas o bares. Pero nosotros también podemos estar en riesgo en lugares públicos, principalmente Centros Comerciales.

Iré publicando otros temas relacionados, con otras drogas frecuentes que se puede estar expuesto en Guatemala.


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